Lo sé, dije que dejaría programada una entrada comentando el tercer capítulo de Lip Service por todo esto de mi cumpleaños, el viajito a Sevilla para el casting... Al final no pude hacerlo y entre unas cosas y otras, todavía no la he hecho. Intentaré ponerla mañana y si no, pues ya comento el tercer y cuarto capítulo juntos, que mañana viernes sale ya el cuarto en la BBC3.
Como muchos sabéis ya he entrado en el cuarto de siglo. Unos dicen que es una edad maravillosa, otros que ya no hay vuelta atrás (¿acaso alguna vez la hubo?) y yo pues me siento igual, la verdad. Bueno, igual del todo no porque he entrado en los 25 con unas diarreas muy... monas ellas que si ya estaba a dieta y había ratos que pasaba un poco de hambre (pero que me va haciendo efecto y lo empiezo a notar, yay!) pues ahora comiendo queso fresco y yogur natural es todo risas.
Pero sí que me siento bien y con ganas de hacer cosas, unos ratos más que otros, pero con actitud positiva en general. Las tenía ya un poco de antes, pero puede que haya influido que el día de mi cumpleaños fue un día genial. Empezó como un día normal, pero a partir del almuerzo todo fue distinto. Comimos más temprano que de costumbre para poder coger carretera a Sevilla y estar a tiempo para el casting (de Avanti, por si aún no os lo había contado). Hacía un calor tremendo y al llegar a Sevilla ya fue horrible, pero me gusta que haga buen tiempo el día de mi cumpleaños, acostumbrada a que normalmente llueva o al menos haga regular o chispee. Llegamos al hotel a tiempo, entré, hice el casting y salí. Así de rápido casi. No fue tan profundo como otros y no sé hasta qué punto puedo contar cosas, así que lo dejaré en que si te llaman durante lo que queda de mayo estás seleccionado y si no, no. Por la gente con la que compartí grupo y lo que yo hice creo que tengo bastantes posibilidades de que me cojan (teniendo en cuenta castings anteriores) pero como no sé exactamente qué tipo de persona están buscando en este programa y como la productora es mi "amada" Gestmusic, a la cual ya le sangré allá por 2006 un coche y dos mil euros, pues no sé yo. Ya es un paso que me hayan llamado para el casting, cuando normalmente ni siquiera eso hacen, pero bueno. Esperemos que les haya gustado.
Al acabar me monté en el tranvía con mi madre y una de mis mejores amigas, que vive en Sevilla, y nos fuimos las tres a Plaza de Armas a merendar. Le pedí textualmente a la camarera la tarta que más chocolate tuviese y sí, me trajo una tarta que era todo chocolate, madre mía, qué pecado. Y entre risas y charlas, echamos un buen ratito en la merienda para volver rápidamente a Huelva. Aunque estaba reventadísima (no sé por qué conducir me cansa tanto y además tuve que andar un buen rato con las cuñas que llevaba y que no son lo mejor del mundo para los riñones) había organizado una cenita con un par de amigas en uno de mis restaurantes italianos favoritos, así que llegué a casa, me recompuse un poco y me fui andando para el centro al encuentro de las chicas.
Fuimos cuatro chicas cenando (una de ellas la blogger La Vecina Del Quinto de Badabolloworld, una de las mujeres más guapas que hay ahora mismo por Huelva) (y que por cierto, ya os vale a todas las de Badabollo que tenéis el blog abandonao...) y a pesar de que no suelen coincidir entre ellas, la cena fue maravillosa. Charlamos todas como si hiciera años que nos conocíamos (presentaciones aparte), pedimos varias cosas para compartir entre todas y así probar varios platos, nos hicieron las pizzas en forma de corazón... ¡Y encima me trajeron regalos! Ahora tengo nuevos complementos que estrenar, un nuevo libro de Almudena Grandes que leer y una libreta para recetas que rellenar, ya que una de las cosas que quiero hacer con esta nueva edad es aprender de una vez a cocinar.
Situación: coche lleno de bolleras menos mi mejor amiga.
Mejor amiga dice: -"¿Alguna tiene uñas?"
Todas: -"PPPFFFFFFFFJJAJAJAA!!!"
Y ya.
Y el resto fue cerrar dos bares a base de charla, risas, arreglar el mundo, situaciones ("la rubia con pene") y tés varios. Me encantó pasar una noche así a pesar de ser martes y aunque al caer en la cama estuviera reventadísima, mereció muchísimo la pena. Me encantó la compañía y el buen rollo de la noche y aunque pueda parecer una tontería, pasar mi cumpleaños así me ha dado una actitud increíble para seguir con el día a día con mejor cara. Y eso que aún nos queda un fiestorro el sábado en La Huella, el bar donde celebramos la Noche De Lobas y la Flowher Power Party y donde estamos ahora casi todos los findes y al que estáis todos invitados ya que va a ser una fiesta abierta, pero con cositas y sorpresas especiales ya que nos juntamos allí al menos tres o cuatro cumpleañeras. Casi ná.
Así que puedo decir que he entrado bien en los 25 y que todo esto es un oasis perfecto para descansar un poco de tanta mierda y tanta negatividad (parece que cuanto más me empeño yo en estar bien y positiva y mirar hacia delante, todo se me pone en contra). Puede que muchas de las cosas que me tienen que llegar estén en mi mano, pero muchas otras no, así que solo espero que este buen cumpleaños sea el presagio de lo bueno que creo que me merezco ya vivir de una vez por todas.
Muchas gracias a todos los que han estado ahí, presentes o de forma virtual, que también se agradecen esas palabritas de cariño que me habéis mandado. Gracias, de corazón.
Besos con marca.








