Qué larga se me ha hecho la mañana. Empiezo a escribir esto a las dos y veintisiete de la tarde, habiéndome levantado a eso de las diez de la mañana. ¿Que qué horario es éste? Pues el que ha resultado fruto de haberme hostiado el lunes por las escaleras (sí, otra vez) y haber estado a punto de romperme la mano izquierda. Por suerte (creo) ha quedado todo en una contusión grave, con la mano muy fea y muy hinchada y muy morada y muy... vendada. Sí, vendada desde los nudillos hasta casi el codo, así que estoy en casa desde el lunes y no he ido a trabajar ni martes ni miércoles ni hoy. Mañana ya sí que quiero ir, que los fines de semana son más fuertes porque llega mucha gente y quiero tenerlo cubierto, ya que mi jefe me ha dado estos días sin problemas, no me los va a descontar y no he tenido que estar con trámites de baja ni nada. Y aquí estoy. Intentando ponerme al día con los blogs, que llevo un retraso importante. Viendo pasar las horas, que se me han hecho eternas, sobre todo esta mañana, que a las diez de la mañana, que es cuando estaría empezando mi jornada, estaba en la cama con los ojos como platos sin poder dormir más.
Es curioso. Ya no creo que se me vayan a volver a hacer largas las cuatro horas de trabajo diarias. También me he "dado cuenta" de que queda prácticamente una semana de julio, que en nada habrá pasado el primer mes de trabajo veraniego, que cobraré, que veré más cerca el tener unos días de relax y vacaciones (forzados, pero disfrutables y necesarios al fin y al cabo) cuando llegue septiembre y se me acabe el contrato, antes de empezar de nuevo a buscarme la vida.
Porque ésa es otra... Qué hacer cuando vuelva a quedarme en paro es algo que me ha estado asaltando mucho los pensamientos estos días. Llevo como una semana dándole vueltas a la idea de volver a estudiar de nuevo. Aunque no quería en un principio contar nada, por superstición o por tonta que es una, he encontrado un par de másteres que me han llamado mucho la atención. En concreto son tres, aunque dos están ya prácticamente fuera de mi alcance, bien por plazos o por poder adquisitivo (¿sabe alguien si las becas del MEC sirven para universidades privadas? graciasdenada). Queda el tercero, que a pesar de ser el que menos me gusta de todos, sigue gustándome bastante, sigue teniendo plazo para preinscribirse y sigue estando, más o menos, dentro de mis posibilidades. No voy a decir de qué va ni en qué ciudad es ni nada de nada. Si al final llegase todo a buen puerto, os enteraréis seguro.
El caso es que tengo bastantes posibilidades de conseguir la beca del Ministerio para hacer un máster y que, después de pagar el ordenador con el sueldo de este verano, algo me quedaría para ir tirando. Pero el problema viene cuando hay que considerar el hecho de que las becas pueden aprobarlas con más o menos celeridad, pero ingresarlas... Es harina de otro costal. Porque yo recuerdo haber recibido las becas en la universidad por diciembre, enero o incluso febrero. ¿Y qué pollas hago yo hasta entonces? ¿Y si no encuentro trabajo que compaginar con las clases del máster? Porque mi padre me ha dicho ya que el coche no me lo llevo así que el ir y venir y pernoctar en cualquier pensión mientras tanto, descartado... Así que no sé qué decidiré al final, pero lo que es seguro es que el día que me llegue un proyecto en el que lo vea todo fácil y viable, no me lo voy a creer.
Mientras tanto, medusas. Y Tumblr.
Besos con marca.
