Hoy me he despertado tarareando una canción del disco Jueves de Los Seis Días porque anoche me puse las canciones de este grupo en modo aleatorio antes de echarme a dormir, ya que me relajan bastante. La canción en concreto era esta, "Nuesto Último Primer Beso", pero en versión álbum.
(Es lo mejor que he podido encontrar.)
Todo lo de antes a esta canción fueron ideas y comederos de cabeza relativos a mi futuro y más concretamente a mi situación laboral. Creo que ahora mismo es el tema que ocupa la mayor parte de mis pensamientos y me tiene bastante alterada, nerviosa y, sobre todo, frustrada.
Precisamente hoy Jueves ha salido la 2º actualización del baremo de la bolsa de trabajo del SAS (Servicio Andaluz de Salud) en la que entré el año pasado y para la que entregué la documentación a mediados de Enero de este año. Para mi sorpresa, de los puntos que me salían en el autobaremo (donde tú puedes ver la puntuación que tendrías de ser válidos todos los méritos presentados) sólo me han validado algo más de la mitad. Si ya tenía pocos, imaginaos el cuerpo que se me ha quedado.
Porque esto es la pescadilla que se muerde la cola. El mayor círculo vicioso en el que alguien se puede ver: el de la experiencia laboral. Necesitas tener puntos para subir posiciones en el baremo y que te llegue tu turno cuando hay un puesto vacante. Pero la mayoría de actividades que te puntúan para la bolsa del SAS son precisamente las experiencias laborales que tengas en el SAS. El resto lo puedes conseguir bien trabajando en los servicios de salud públicos de otras comunidades autónomas (en muchos de ellos también necesitas una buena puntuación), en centros concertados con el SAS o el Ayuntamiento (pocos, la mayoría son totalmente privados, fundaciones...), con cursos homologados (o los pagas a empresas privadas o pagas un sindicato que los imparta, pocos son los que salen totalmente gratis) o publicaciones y ponencias. Por lo tanto, tienes que trabajar para poder trabajar. Weird.
Así que ahora mismo me veo fuera de cualquier contrato de verano. Si ya de por sí somos muchísimas personas las que hemos entrado en ese corte y la inmensa mayoría está por encima de mí, sumado a que cada vez cubren menos vacaciones y bajas, reorganizan al personal para no tener que contratar a nadie y los refuerzos de veranos se ven bastante recortaditos con la crisis... Vamos, que la cosa está más apretá que un deo el culo. /momentobastodeldía
Así que mientras juraba en arameo y me defecaba sobre todas las cosas y personas defecables (vivas y muertas), la única "solución" que se me ocurrió para esta situación mía en la que no me puedo permitir económicamente salir de esta mi provincia es la siguiente: llamo al camping en el que estuve trabajando el verano pasado (estoy prácticamente segura de que mi jefe me volvería a contratar), trabajo ahí el tiempo que me contraten y saque lo que saque (si el verano pasado casi la mitad del sueldo se me fue en gasoil no me quiero imaginar este año estando a casi 1,30€ el litro) e intento ahorrar lo que me quede con vistas a salir de aquí en caso de conseguir contrato fuera. Además, desde ya hasta Enero de 2012 me preparo a jierro las oposiciones para el EIR y que sea lo que Dios, Buda, Alá, Yahvé, Visnú o Amón quierán. (¿Os habéis fijao en la multiculturalidad que me gasto?) No me queda otra opciónaparte de la prostitución.
EIR son las siglas de Enfermero Interno Residente. Como el MIR pero para formarte en las 3 especialidades de Enfermería que se ofertan ahora mismo (hay varias más aprobadas pero que aún no se pueden cursar). ¿Cuáles son estas especialidades? Pues tenemos:
¿Qué problema supone presentarse y prepararse el EIR? Que se presentan alrededor de 10 mil personas, millar arriba, millar abajo, y que las plazas en total de las 3 especialidades, si no me equivoco, están en torno a las mil. Por lo tanto, has de hacer un examen prácticamente perfecto para poder optar a plaza. Y creo que huelga decir lo que supone prepararse unas oposiciones, ¿no? Vida igual a cero en todo lo que no sea relativo a estudiar.
Así que, en estas estoy. Con el sentimiento de frustración, de estar atrapada, de estancamiento. Y con una tormenta en la cabeza que nada tiene que envidiar a las que hemos tenido alguno de estos días por Huelva. Si es que, con este tiempo tan loco, las cabezas tampoco pueden estar muy allá...
Precisamente hoy Jueves ha salido la 2º actualización del baremo de la bolsa de trabajo del SAS (Servicio Andaluz de Salud) en la que entré el año pasado y para la que entregué la documentación a mediados de Enero de este año. Para mi sorpresa, de los puntos que me salían en el autobaremo (donde tú puedes ver la puntuación que tendrías de ser válidos todos los méritos presentados) sólo me han validado algo más de la mitad. Si ya tenía pocos, imaginaos el cuerpo que se me ha quedado.
Porque esto es la pescadilla que se muerde la cola. El mayor círculo vicioso en el que alguien se puede ver: el de la experiencia laboral. Necesitas tener puntos para subir posiciones en el baremo y que te llegue tu turno cuando hay un puesto vacante. Pero la mayoría de actividades que te puntúan para la bolsa del SAS son precisamente las experiencias laborales que tengas en el SAS. El resto lo puedes conseguir bien trabajando en los servicios de salud públicos de otras comunidades autónomas (en muchos de ellos también necesitas una buena puntuación), en centros concertados con el SAS o el Ayuntamiento (pocos, la mayoría son totalmente privados, fundaciones...), con cursos homologados (o los pagas a empresas privadas o pagas un sindicato que los imparta, pocos son los que salen totalmente gratis) o publicaciones y ponencias. Por lo tanto, tienes que trabajar para poder trabajar. Weird.
Así que ahora mismo me veo fuera de cualquier contrato de verano. Si ya de por sí somos muchísimas personas las que hemos entrado en ese corte y la inmensa mayoría está por encima de mí, sumado a que cada vez cubren menos vacaciones y bajas, reorganizan al personal para no tener que contratar a nadie y los refuerzos de veranos se ven bastante recortaditos con la crisis... Vamos, que la cosa está más apretá que un deo el culo. /momentobastodeldía
Así que mientras juraba en arameo y me defecaba sobre todas las cosas y personas defecables (vivas y muertas), la única "solución" que se me ocurrió para esta situación mía en la que no me puedo permitir económicamente salir de esta mi provincia es la siguiente: llamo al camping en el que estuve trabajando el verano pasado (estoy prácticamente segura de que mi jefe me volvería a contratar), trabajo ahí el tiempo que me contraten y saque lo que saque (si el verano pasado casi la mitad del sueldo se me fue en gasoil no me quiero imaginar este año estando a casi 1,30€ el litro) e intento ahorrar lo que me quede con vistas a salir de aquí en caso de conseguir contrato fuera. Además, desde ya hasta Enero de 2012 me preparo a jierro las oposiciones para el EIR y que sea lo que Dios, Buda, Alá, Yahvé, Visnú o Amón quierán. (¿Os habéis fijao en la multiculturalidad que me gasto?) No me queda otra opción
EIR son las siglas de Enfermero Interno Residente. Como el MIR pero para formarte en las 3 especialidades de Enfermería que se ofertan ahora mismo (hay varias más aprobadas pero que aún no se pueden cursar). ¿Cuáles son estas especialidades? Pues tenemos:
- Matronería, que sería la que me gustaría hacer y para la que más plazas hay en toda España.
- Salud Mental, que me atrae y me repele a partes iguales, con muchas menos plazas que la anterior.
- Enfermería del Trabajo, que aunque en un principio no me atrae, está muy de moda ahora mismo y te la exigen en muchos puestos de trabajo, por ejemplo en mutuas.
¿Qué problema supone presentarse y prepararse el EIR? Que se presentan alrededor de 10 mil personas, millar arriba, millar abajo, y que las plazas en total de las 3 especialidades, si no me equivoco, están en torno a las mil. Por lo tanto, has de hacer un examen prácticamente perfecto para poder optar a plaza. Y creo que huelga decir lo que supone prepararse unas oposiciones, ¿no? Vida igual a cero en todo lo que no sea relativo a estudiar.
Así que, en estas estoy. Con el sentimiento de frustración, de estar atrapada, de estancamiento. Y con una tormenta en la cabeza que nada tiene que envidiar a las que hemos tenido alguno de estos días por Huelva. Si es que, con este tiempo tan loco, las cabezas tampoco pueden estar muy allá...
Besos con marca.
