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22 de junio de 2011

Fruslerías. (VI)

A mí es que esperar me pone de mala hostia. Es lo que hay y no lo puedo remediar. Esperar en todas sus formas, en todas sus variantes, por lo que sea y para lo que sea. Y tú me estás haciendo esperar. Y tú. Y vosotros. Y ellos. Y me inflo. Me voy inflando hasta límites que van rozando el punto de explosión y quiero buscar válvulas de escape que no encuentro de ninguna manera. Soy un globo que has soplado mucho y has soltado a su suerte en un campo de cactus o dejado perderse en un bosque de árboles desnudos de hojas. Se va a pinchar. Todos lo saben. Si sus paredes no se destensan un poco con un soplo nuevo y fresco se va a pinchar. Y la fuerza con la que saldrá lo que lleva dentro lo pondrá todo perdido. Y eso incluye a gente que no tenía nada que ver con todo esto, como siempre, que pagan pecadores por justos o algo así.


Ojalá pudiera volver aquí y volar, saltar, reír, cantar, beber, disfrutar...

Besos con marca.

8 de marzo de 2011

Fruslerías. (IV)

Lo que me parecía una buena idea no lo fue tanto con las claras del día y una tromba de agua. Tener planes siempre me dio miedo de la misma forma en que improvisar no se me da bien. Siempre digo que esta vez será la buena pero es lo de siempre. Parálisis fugaz lo suficientemente duradera como para que se me vuelva a escapar y ni planes ni improvisación sirvan para nada. Así siempre. Sería tan fácil volver a ser abordada. Se me da tan bien dejarme hacer que me da tanto miedo tener que estar a cargo de algo y fallar que a veces lo rechazo sin pensarlo siquiera. Por eso cuando esta vez acepté sin contemplaciones me sorprendí a mí misma. Quizás no soy yo la que está contestando últimamente a mi teléfono, pero me gusta esta chica. Y me acojona. Porque el viento sigue soplando y no le gusta que la despeinen. Ya se tuvo que colocar bien el flequillo muchas veces, por eso se lo dejó largo, aunque ahora no sepa muy bien qué hacer. Es así, no hay otra. Lo mismo está arriba que está abajo -aunque prefiere estar debajo, piensa. Y luego está ese hueco que rellenar. Es difícil. No sé siquiera la forma que tiene, no sé lo que he de buscar. No sé si hay alguien que tenga esa forma que no conozco o si esa forma es moldeable y puede entrar cualquiera. Sólo sé que ese vacío está ahí y se extiende cada vez más. Y yo cada vez más pequeña, equilibrando el universo. La mariposa volviendo atrás, reconstruyéndose el capullo. Antinatural.


Tal vez esto debería llamarse "Vida De Una Crisálida".
Besos con marca.

8 de octubre de 2010

Fruslerías. (III)

Siempre he sido un poco cuento de la lechera y sin final feliz. Anoche volví a soñar con ella y con el agua y no me gusta. Había animales imaginarios que hablaban con las personas y luego las atacaban. Pero eso es normal en Otoño, dentro de su irregularidad. El viento me despeina, corriente de pensamientos desencadenados. Ventolera de amor retórico lanzado al vacío en estado de reposo térmico alterado. Todo está patas arriba. No sé dónde está mi casa ni dónde está mi alma. También se voló mi inspiración y se habrá quedado enganchada en alguna rama de árbol o antena o red social. Abanico cerrado de posibilidades si no llevas las gafas del lejos. Además no apagas el modo de regreso al pasado. Así cualquiera. Lo malo viene cuando te das cuenta de que en la vida no hay tomas falsas, que tu actuación ha de ser impecable desde el primer momento, que no hay director que te pare para darte una segunda oportunidad con la misma escena. Cada vez será una nueva toma, una perspectiva diferente, un desenlace distinto al que te habías preparado. Ahora y siempre, en cambio permanente. Y para esta vez quiero un pantalón verde y una chaqueta de punto en camel. Pero sigo sin saber de qué color pintarme las uñas, ya ves. De formación propasional; de profesión, ultradivino.

Cada una desde una ventana semiabierta, mirándome por el hueco que les dejo abrir. Pasado-presente versus presente-futuroincierto. La cabeza dividida, el corazón arrítmico. Puede parecer que lo fácil es volver al pasado y lo complicado enfrentarse al futuro. Ahora mismo todo me parece cuesta arriba y a la espalda los recuerdos, el miedo y los remordimientos. Soy pequeña en todas mis partes y pienso que no estaré a la altura. Sólo quiero un agujero profundo donde sus ojos no me alcancen y plantada madurar.

-"¿Y si no vienen luz, abono y agua?"

Déjalo estar. Ya me iré secando poco a poco, semilla de nada. Sola en mi soledad dejó de ser redundancia. Mi alergia no entiende de estaciones.


Surprise!

Besos con marca.

14 de septiembre de 2010

Fruslerías. (II)

Ando buscando la inspiración fuera ya que dentro me da asco. Motivación para algo que no sé si se llevará a cabo pero que me mantiene falsamente entretenida y esperanzada. Dicen que el calor se va pero a mí se me pega a los poros y no puedo quitármelo con baños de sal, de vuelta a casa contando estrellas o luces de semáforos o burbujas de dudosa graduación. De buena gana me raparía la cabeza, pero no me quedaría pelo para teñirme y me quiero quitar cualquier intento de rubia tonta que pueda haber. No quedan días de verano o eso me quieren hacer creer, pero pienso que la playa aún me llama y todavía no he estrenado los bikinis que me compré. Temo no coger el tono y dar la nota, aunque no sería la primera vez que me pasa, total, más aburrido sería quedarme sentada sin hacer nada. Ahora que tomé la decisión de atreverme, mi cuerpo me empieza a jugar malas pasadas. Pero no va a poder conmigo, esta vez no. Esta vez creo tener yo el control y creérselo es el primer paso. Diez mil frases que repetir, puede ser, pero sólo con práctica se mejora y ya se sabe lo perfeccionista que puedo llegar a ser. El fuego que llevo dentro. No encuentro consuelo real y el ficticio que me he inventado no hace más que engordarme. En la lista de reproducción de mi vida no hacen más que sucederse canciones que hablan de perdonar o no perdonar, de pasar página o volverlo a intentar. Debería hacer una lista de canciones prohibidas en estados catatónicos de amor disfuncional. Catarsis. Volver al Reiki y alinear mis chakras de forma que nadie pueda volver a desestabilizarme. Correr, cansarme, tomar aire. Imaginar, crear, manos a la obra. Qué guapa estabas hoy y qué difíciles son las cosas. Nunca me atreveré, siempre te tuve un respeto superior que no me tengo ni a mí misma. Your love isn't fair, you live in a world where you didn't listen and you didn't care. So I'm floating, I'm floating on air. Flotando en la nada. No tengo nada. Y estoy cansada y enferma de estar siempre cansada y enferma. Muestra infiel de la causa y efecto. Que me toque hacer de madre cuando no sé ni ciudarme a mí misma es cuanto menos gracioso. Gracias que el encanto que tuve antaño me sirvió para tener "amigos" hasta en el infierno. Y bien es sabido que hay que tenerlos en todas partes, que nunca se sabe. Tengo que batir todos los récords. Me lo merezco. Y estaré a un miles de noches de aquí, de todo, de todos. Releo estas palabras y el sentido sinsentido me encanta. Puede que esté loca. Pero sólo es una posibilidad.


Besos con marca.

22 de julio de 2010

Acacia dealbata.


Busca un poco, investiga y sabrás el por qué 
de esta entrada, de esta tontería, 
de este juego de palabras e imágenes. 
Es un guiño hacia ti, un detalle de tantos, 
pero con la peculiaridad de que sólo tú
conoces el significado.

Besos con marca. 

23 de mayo de 2010

Fruslerías.

A mi gata le gusta sentarse en mi silla o dormir en ella y le falta tiempo para subirse cuando yo levanto el culo. Diferente no viene en ninguna de las acepciones de la definición de raro, aunque haya quien se empeñe en mezclar conceptos. Mentes cerradas, supongo. Y claro, hoy he ido a la playa y me he tenido que venir de vuelta sin bajarme del coche, porque no había aparcamientos. ¿La gente no se iba a El Rocío? Parece ser que no. Ayer no canté bingo, ni siquiera línea y no me gusta jugar sin ganar. Este buen tiempo me llena de ganas de hacer cosas. Si tengo tema, salto y si no, me callo. Tengo ideas en la cabeza que tienen que salir y materializarse. Algunas las llevo a cabo y otras pienso que quedarían mejor con un poco más de dinero trabajo y se quedan en eso, meras ilusiones que pasean de tanto en tanto por mis espacios sinápticos. Tengo una revisión de Traumatología a la que no quiero ir. No sé si me van a toquetear la muñeca o la rodilla, pero de ninguna manera va a ser erótico, así que no merece la pena. Voy a hacer todo por placer. Estoy amando los pintauñas que compré en H&M, aunque el que parecía color coral resulta que queda más rosa de lo que esperaba. ¡Qué esperabas! ¿Ya no recuerdas que eras la niña-chicle? Yo no meto el hocico en tu plato, pero aquí se sabe quién es la que manda por quien bebe primero del agua del cacharro. Y luego pasa lo que pasa. Que necesito cambiar de gafas. Tengo que arreglar papeles y no veo el momento. La pereza es la madre de todos los vicios y, dicen, que como madre, hay que respetarla. ¿Quién me respeta a mí? Qué mal, muy mal. Estoy llenando mi lista *FAVES* de Spotify con un montón de cosas que me encantan para que al menos la banda sonora de mi vida sea de mi agrado. Yo quería haber actualizado a fecha de Sábado, pero la hora bruja me ha alcanzado y supongo que me habrá echado algún tipo de conjuro porque llevo un rato haciendo otras cosas y sin saber qué más escribir. Igual es que no tengo tanta vida interna/externa y no tengo tanto que contar. Sí mucho que decir todavía, que no es lo mismo. Pero en los momentos de verdad soy una mujer de pocas palabras y muchas lágrimas, se me agolpan las ideas en la glotis, el peso de la mente en los pies y no soy capaz de dar un buen paso al frente. Si tanto te gusta leer mi blog la entrada anterior, la de las víboras, es para ti. Y para ti también, gentuza. A cada cerdo le llega su San Martín. A cada cerda le llega su Santa Stella. En realidad no soy ninguna mártir y esta entrada no debería de tomarse más en serio que otras. Quizás sea eso, sí. No examines minuciosamente cada cosa que escribo ni la etiqueta que le pongo. Muérdeme la clavícula.



Besos con marca.

21 de marzo de 2010

Mi propia guerra civil.

interna
externa
corazón
cabeza
rosa
negra
evito el contacto en la medida de lo posible
me siento cada vez más sola
me propongo cosas que no cumplo
cumplo a rajatabla lo que no me había propuesto
olores que me abren por dentro
olores que me cierran por fuera
ayuno
atracón




Se me está
haciendo
una arruga
en el medio
de la frente.

29 de marzo de 2009

Mañana de domingo rara.

Esta mañana me levanté a eso de las 10. Fui corriendo a mear, más o menos como todas las mañanas. Hasta ahí, nada raro. Tenía el ojo derecho hinchado y me quedé un poco rayada. Me fui despacio y pensando de nuevo a mi habitación, cuando pasé por delante de la puerta de la cocina.

Mi perra estaba tumbada al sol. EL SOL. Entraba tanto sol por el ventanal de la cocina... Normalmente nunca estoy en la cocina a esta hora. Suelo estar en la cocina a las 6 y pico o 7 de la mañana, a la hora de comer y a la de cenar. Pero nunca sobre las diez de la mañana. Me fascinó la luz que había y lo tranquila que estaba Puka tirada al sol. El suelo de mi casa es negro, con betas más claras y se pone muy calentito. Entré en la cocina y Puka vino corriendo a "saludarme".

Me quité los calcetines y toqué el suelo. No lo pude remediar. Me remangué los pantalones, me tiré al suelo y me puse a tomar el sol. Puka se tumbó sobre mi barriga y así estuvimos un rato. Qué tranquilidad. Nunca me había alegrado tanto de haberme levantado "temprano" un domingo.

De pronto escuché que mi madre se levantaba. Me levanté corriendo y me volví a meter en la cama para que no se diera cuenta. Después de haber estado en el suelo al solito y haberme metido en la cama, estaba más calentita aún. No me apetecía ponerme a dar explicaciones ni que piense que estoy más loca aún de lo que ya se piensa.

El día ha empezado bien y ha seguido bien. Me espera una semana dura, a ver cómo la paso... Besos.

18 de enero de 2009

¿Se puede tener el síndrome de Stendhal con una canción?

Si no se puede, yo hoy he experimentado algo parecido.


Estaba escuchando el disco de Amaral "Estrella de Mar". Es uno de mis preferidos y hacía bastante que no lo escuchaba. También hacía bastante tiempo que no cantaba. Y hace un rato me sentía bastante bien, me apetecía cantar, no había nadie que me molestara ni a quien yo pudiera molestar. Se me da bien cantar canciones de Amaral, tiene una voz parecida a la mia y puedo cantar sus canciones sin esfuerzo.

Entre canción y canción, me he estado haciendo una agenda para lo que queda de curso. Me lo estaba pasando bien. Al llegar a la última canción, "En sólo un segundo", mientras iba cantando, he podido ver cómo mis ojos se llenaban de lágrimas. He podido experimentar una taquicardia importante. La letra de la canción y la emoción que le pone Amaral me estaban rompiendo la voz, hasta el punto que, cuando las lágrimas han empezado a rodar por mi cara, he tenido que sentarme y dejar de cantar para dar paso al llanto con el corazón encogido por todo lo que estaba sintiendo en ese momento.

Habré estado como unos cinco minutos en los que lágrimas, sollozos y cogidas de aire se han sucedido, mientras acababa la canción.

Aquí os la dejo, para que vosotros también podáis disfrutar de ella.