Tengo un compañero en el camping que me trae todos los días el diario El Mundo. Él lo compra porque quiere el diario deportivo que viene junto a dicho periódico y, como no lo lee y yo un día se lo pedí porque estaba aburrida, ahora me lo regala cada mañana. A mí leer El Mundo me entusiasma lo mismo que clavarme mondadientes bajo las uñas así que, como mucho, me leo alguna entrevista, la sección de ciencias o naturaleza cuando la hay, hago algún pasatiempo y, cómo no, me leo el horóscopo.
A mí lo de los horóscopos en este plan me resulta curioso. Bien es sabido que los suelen escribir periodistas sin más, sin ningún tipo de "poder sobrenatural" que les haga entender las estrellas o las posiciones de los planetas y bueno, aún está por ver también que eso influya en nuestras vidas en mayor o menor medida. La cuestión es escribir cosas más o menos genéricas que se puedan adaptar a cualquier tipo de lector que decida pasarse ese día por la sección, así que pocas veces se puede encontrar algo concreto. Es, sobre todo, cuestión de sugestión. De verte a ti mismo reflejado en las palabras que acabas de leer porque es lo que querías leer, lo que querías que alguien te dijera.
Y eso es lo que me ha pasado hace un rato cuando, tras recibir el periódico y tomarle la tensión a una mujer, he posado mis ojos en la predicción para hoy de Tauro. Dice así:
"La búsqueda del ideal no se concreta fácilmente
en los asuntos referentes al afecto. Persigue
unos objetivos tan elevados que son difíciles
de alcanzar."
Entonces mi mente hace un "clic" y me lleva a pensar que debería relajarme más en la vida. Bajar un poco las expectativas que tengo de todo y de todos, sobre todo de mí misma, e intentar disfrutar. Principalmente en el terreno afectivo, como dice el zodiaco, y así tener una vida afectiva un poco menos austera. No es todo así tan en general. Se me viene a la cabeza cierto culo cierta persona en la que quizás he estado pensando demasiado un par de días. Y me doy cuenta que este tipo de "estado" que tengo ahora me pasa a menudo, que soy mucho de enamorarme fugazmente, de encapricharme y de no conseguir nada por lo general.
Pienso que en parte es lógico que me pase si noto cierto interés por mí, si me demuestran un mínimo afecto y si tiene una nariz y una forma de hablar tan jodidamente sexys. Y más si hace tanto tiempo que no estoy con nadie, en ninguno de los sentidos. Pero las cosas son como son. Y nadie va a dar un paso adelante. Ni siquiera sé si de verdad hay interés por su parte o es que es así y le sale ser tan charming con la gente.
¿Por qué cuento esto aquí un lunes sin más? Supongo que porque necesitaba echarlo fuera. Porque me cuesta decirle a la gente que necesito mimos, atención. Porque me cuesta encontrar no alguien en quien fijarme, sino alguien en quien depositar realmente mi cariño y que resulte ser recíproco. Porque sé que aquí siempre me lee alguien y me escribe algo que seguro tendré en cuenta.
Besos con marca.
