Mostrando entradas con la etiqueta Horóscopo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Horóscopo. Mostrar todas las entradas

22 de agosto de 2011

Stellar.

Tengo un compañero en el camping que me trae todos los días el diario El Mundo. Él lo compra porque quiere el diario deportivo que viene junto a dicho periódico y, como no lo lee y yo un día se lo pedí porque estaba aburrida, ahora me lo regala cada mañana. A mí leer El Mundo me entusiasma lo mismo que clavarme mondadientes bajo las uñas así que, como mucho, me leo alguna entrevista, la sección de ciencias o naturaleza cuando la hay, hago algún pasatiempo y, cómo no, me leo el horóscopo.

A mí lo de los horóscopos en este plan me resulta curioso. Bien es sabido que los suelen escribir periodistas sin más, sin ningún tipo de "poder sobrenatural" que les haga entender las estrellas o las posiciones de los planetas y bueno, aún está por ver también que eso influya en nuestras vidas en mayor o menor medida. La cuestión es escribir cosas más o menos genéricas que se puedan adaptar a cualquier tipo de lector que decida pasarse ese día por la sección, así que pocas veces se puede encontrar algo concreto. Es, sobre todo, cuestión de sugestión. De verte a ti mismo reflejado en las palabras que acabas de leer porque es lo que querías leer, lo que querías que alguien te dijera.

Y eso es lo que me ha pasado hace un rato cuando, tras recibir el periódico y tomarle la tensión a una mujer, he posado mis ojos en la predicción para hoy de Tauro. Dice así:

"La búsqueda del ideal no se concreta fácilmente
en los asuntos referentes al afecto. Persigue
unos objetivos tan elevados que son difíciles
de alcanzar."

Entonces mi mente hace un "clic" y me lleva a pensar que debería relajarme más en la vida. Bajar un poco las expectativas que tengo de todo y de todos, sobre todo de mí misma, e intentar disfrutar. Principalmente en el terreno afectivo, como dice el zodiaco, y así tener una vida afectiva un poco menos austera. No es todo así tan en general. Se me viene a la cabeza cierto culo cierta persona en la que quizás he estado pensando demasiado un par de días. Y me doy cuenta que este tipo de "estado" que tengo ahora me pasa a menudo, que soy mucho de enamorarme fugazmente, de encapricharme y de no conseguir nada por lo general. 

Pienso que en parte es lógico que me pase si noto cierto interés por mí, si me demuestran un mínimo afecto y si tiene una nariz y una forma de hablar tan jodidamente sexys. Y más si hace tanto tiempo que no estoy con nadie, en ninguno de los sentidos. Pero las cosas son como son. Y nadie va a dar un paso adelante. Ni siquiera sé si de verdad hay interés por su parte o es que es así y le sale ser tan charming con la gente.

¿Por qué cuento esto aquí un lunes sin más? Supongo que porque necesitaba echarlo fuera. Porque me cuesta decirle a la gente que necesito mimos, atención. Porque me cuesta encontrar no alguien en quien fijarme, sino alguien en quien depositar realmente mi cariño y que resulte ser recíproco. Porque sé que aquí siempre me lee alguien y me escribe algo que seguro tendré en cuenta.


Besos con marca.