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31 de marzo de 2013

Ganas.

De meditar en la playa. De sol en mi cabeza, de viento en mi cara. De sacudirme la arena del cuerpo y que me exfolie de malos pensamientos y sentimientos. De llenarme los pulmones de aire salado de vida. De estar conmigo misma y, a la vez, dejar de tener conciencia de mi cuerpo por un buen rato. Para después poder volver a reconciliarme con él como se merece. De dejar salir de una vez todo lo antiguo para hacer sitio a lo nuevo. O quizás de reciclar y restaurar lo que todavía pueda salvarse, en estos tiempos de crisis a todos los niveles.


"En este mundo que va
como la luz del pensamiento
el mérito está 
en no quedarme en el intento
y aunque no lo crea
qué duda cabe ya...

Que este mundo va."

Adios al fin, Marzo.
Besos con marca.
Espero que pronto con arena.

22 de julio de 2012

Oasis.


oasis.
(Del fr. oasis, este del gr. ὄασις, y este del egipcio wḥ't, región de los oasis).

1. m. Sitio con vegetación y a veces con manantiales, que se encuentra aislado en los desiertos arenosos de África y Asia.
2. m. Tregua, descanso, refugio en las penalidades o contratiempos de la vida.


Mi oasis viene, con nombre propio, en unas dos semanas en un tren directo desde Madrid y de verdad que no veo el momento de que se vaya ya este mes de julio que, salvo contadas excepciones, no me está trayendo nada bueno. Mi oasis, de pelo rizado, acentazo y ese meneo al andar que me vuelve loca. Mi oasis que se va a torrar en la playa y se va a hidratar con zumo de malta, lúpulo y cebada mientras yo trabajo. Mi pequeño gran oasis en medio de mi desierto particular...



Mientras tanto escribo desde mi habitación, escuchando reggae, que es de lo poco que me pone de buen humor últimamente, con mi mini pantalón de Las Supernenas y un calcetín de cada color. ¿Calcetines en verano? Sí. No sabéis lo bien que van para que las cremitas se absorban mejor y lo suaaaaaaaves que tengo los pies este verano. /glamourOFF

He estrenado ya la playa que está justo frente al curro. Los dos años anteriores no la aproveché demasiado y ya que tengo que ir todos los días sí o sí, qué menos que desconectar allí al salir del botiquín... Me he achicharrado, eso sí. Aunque me puse crema, creo que se debió mezclar que estaba super cerca del agua y la sensación de calor no era demasiada con que me quedé dormida. De pronto tengo dos maduritas en tetas a mi lado y no sé de dónde han salido así que me tuve que quedar dormida un rato seguramente porque yo en esas cosas me fijo. Mucho. Circulen.

Así que he estado unos días en plan "mírame y no me toques", pero espero pasar un par de tardecitas más allí esta semana y que se consolide el colorcillo que voy cogiendo, que hasta ese día que me torré estaba en modo Casper y no puede ser, que yo morenita gano un montón y mi oasis tiene que verme y querer comerme entera. Mis abuelas bien, gracias.

Este año los días de curro están siendo más tranquilos que los dos años anteriores. A pesar de que conforme se acerca el fin de semana la cosa se pone más fuerte, se está notando que hay menos gente veraneando en el camping. Tampoco tengo al típico baboso que se aburre y viene a tomarse la tensión o a que le haga cualquier otra tontería a ver si ve algo de carne. En fin. En agosto espero que venga mi amigo de todos los años y le de algo de vidilla a la mañana. Soy tonta, pero... ¿A quién no le gusta que le regalen el oído y le hagan un poquito de caso? Pues ya está. Además me hace gracia su forma de hablar y tengo ganas de saber si después de la gilipollez del último día del año pasado tiene ganas de pasar a saludarme.

Yyyyyyyyyyyyy nada. Que si podéis decirle a julio que vaya un poquito más rápido este año me hacéis un favor. Nunca he tenido tantas ganas de que se fuera un mes de verano, pero entre que cobraré, que me habré quitado la mitad del curro, que vienen las Colombinas y lo que ya he dicho al inicio de la entrada que va a pasar en agosto... Julio por mí se puede ir yendo al carajo.

Sed felices y disfrutad de lo que la vida os ponga por delante.
Yo poco a poco voy aprendiendo a hacerlo.
Y sienta bien.

Besos con marca.

10 de junio de 2012

Refrito máximo.

Me preguntabais el otro día si estaba desaparecida porque la mujer 10 había aparecido y estaba haciéndole un par de hijos. Nada más lejos de la realidad, simplemente he estado haciendo cosillas por casa, llevando algunos CV's, estrenando la temporada de playa, saliendo, conociendo gente...

En estos días el blog va a alcanzar las 400 mil visitas y ya superamos los 450 seguidores. Qué puedo decir... Me habéis petado a visitas y comentarios con los resúmenes de Lip Service, con la entrada de la chica perfecta, me escribís cuando tardo en actualizar, me mandáis mails al correo del blog... Sois la caña, simplemente, me dais ganas de seguir escribiendo y de compartir cosas con vosotros. Así que espero que ahora que hay una nueva rutina en casa (mi madre se ha quedado en paro) y hasta que empiece de nuevo en el camping como los dos veranos anteriores, sea capaz de mantener un buen nivel de actualizaciones en el blog, retomar la sección de Los Jueves Mujeres que se quedó a la mitad con las mujeres del arte y traeros cositas nuevas y variadas.


Aún es pronto para saber si la mujer de mi vida está cerca, pero lo que sí es cierto es que últimamente estoy relacionándome con muchas chicas interesantes y eso me gusta. Gente que me da ganas de hacer cosas, que me recomienda lecturas (¡Hola, Lola!), que me descubre canciones y grupos o que me mandan a la cama con una sonrisa (¡Hola, Ox!) no han abundado siempre en mi vida. Y ahora que las tengo, me encanta disfrutar de ellas y, cada una a su manera, me ponen el corazón contento.

Como os digo, también me he dado el primer baño del año. Fue un baño cortito, la verdad, no sé si porque el agua estaba muy fría o porque la diferencia con el calor que hacía fuera era demasiada, pero La Vecina del Quinto y yo aguantamos lo mínimo dentro del agua. Sí, mi primera jornada de playa ha sido acompañada de esta estupenda mujer, que también es de esas inspiradoras de las que hablaba antes. Un buen ratito tomando el sol, desconectando y sin parar de darle a la sin hueso. Además ha aumentado la familia de mis chapitas con tres nuevas integrantes que aquí os enseño. :D


Otra de las cosas que han pasado estos días ha sido que por fin salió en televisión el programa de El Millonario de La Sexta que grabé en marzo cuando estuve en Madrid. Ha sido inesperado, tenía que estar todos los días viéndolo para ver si salía yo o no y aunque tuvimos una falsa alarma la semana pasada, al fin este lunes se emitió y muchos me pudieron ver y comentar conmigo el programa mediante Facebook o Twitter. Aquí os dejo el link para quienes no lo habéis podido ver. No sé cuánto tiempo lo mantendrán en la web, estoy intentando comprimirlo en otro formato para poderlo subir a Vimeo y así tenerlo junto al de Pasapalabra.


¿Y creíais que con el final de la temporada de Lip Service os iba a dejar de bombardear con Heather Peace? La lleváis clara. Hace un tiempo descubrí un nuevo videoclip de la actriz y cantante y confirmé mi enamoramiento.


No sé si es que anda un poco coja o es que es tan bollera que no puede reprimirlo, pero mirad qué andares. Además ese estilo algo más suyo y femenino que el que lleva cuando hace el papel de Sam la hace ganar muchos puntos, al menos por mi parte. Pero es que ahí no queda la cosa. Hace unos días me dejaron un nuevo vídeo suyo en el muro de Facebook que me puso total y rotundamente a sus pies.


Por dios, traedme una mujer así para mí y le dan por saco a la lista y a todo. Ella y una guitarra bastan para que te quedes todo el tiempo mirándola tocar. Yo voy y te salvo todas las veces que tú quieras, cariño. ¿Y la forma en la que da las gracias que parece super tímida? Aysss...

Bueno, yéndonos al tema lecturas, sigo poquito a poco descubriendo la vida y obra de Cernuda, colocando en el tiempo y en sus circunstancias sus escritos y poemas, la correspondencia que mantenía con Guillén y otros compañeros y amigos, cómo vivió su sexualidad, las malas críticas de su primera obra... Me está gustando mucho, es la primera vez que me leo una biografía de esta forma y aunque la verdad es que lo cojo muy de vez en cuando, no le pierdo el hilo y no me saturo. Además lo estoy compaginando con la lectura de Modelos De Mujer de Almudena Grandes, regalo de cumpleaños de una de mis mejores amigas (¡Hola, Sheila!) y he de decir que aunque Estaciones De Paso me gustó a medias, este me está sorprendiendo muy gratamente. La palabra que creo que lo define para mí es "inesperado". Todas las historias giran en torno a mujeres de muy diferentes tipos y es raro no sentirse identificada en algún momento con ellas. Si cuando os digo que me estoy rodeando de mujeres que merecen la pena no es por peloteo, es que lo valen las jodías... :P

Y nada, para acabar la entrada ya, antes de que quede demasiado pesada, en estos días empezaré a moverlo todo para ver qué va a ser de mi vida después de verano. ¿La idea? Como casi todos y todas sabréis ya, conseguir plaza en el Máster de Sexología que hay en la UHU. Así que ahora me toca informarme de todo lo que tengo que hacer tanto para coger plaza como para echar la beca (o becas, a pesar de cómo están las cosas, voy a intentar todo lo posible por si una opción falla tener otra en la recámara). Tengo ganas de estudiar de nuevo porque me he hecho a la idea y porque me estoy planteando el curso siguiente y mi futuro en función del máster, así que a ver qué pasa... Ojalá me salga todo como quiero y pueda contároslo, de verdad, sería muy feliz. Creo que ya ha basta de sufrimiento y malos tiempos para mí y que me toca al fin levantar cabeza y sonreír. Y como buena parte de todo esto tiene que venir de mí misma, allá que voy. Sólo espero no darme el batacazo... Algo a lo que, por desgracia, ya estoy acostumbrada.

Pero las ilusiones y los deseos no han de perderse.
Así que, soplad conmigo.


¿Ya?
Besos con marca.

26 de agosto de 2011

Fruslerías. (IX)

Que me mire a los ojos cuando me habla. Que se acuerde de mi nombre y se dirija a mí con él. Que se preocupe por mi salud y me pregunte por mi ánimo y por mi coche. Que venga a pedirme ayuda y consejo. Que sea amable y tenga siempre una sonrisa. Que diga que vendrá a verme y lo haga. Que haga que me de un nosequé en el estómago. Tonterías, nimiedades, pequeñas cosas que pueden ser un mundo si eres alguien como yo. Alguien que recibe las muestras de interés y de cariño como si se tratasen del tesoro más preciado. Alguien que lleva alrededor de un año sola. Alguien caprichosa, enamoradiza y sobre todo cariñosa, que siente que tiene tanto para dar. Y luego pasa lo que pasa. Lo del amor unidireccional del que ya hablé en otras ocasiones. Lo de lanzar amor-calor al vacío y no obtener nada de vuelta. Lo de quedarte fría, congelada. A veces es por pura indiferencia. No heredé una buena puntería y me gusta mirar alto. A veces es por simple falta de iniciativa por mi parte. No sé si iniciativa es la palabra, pero toda la verborrea que puedo tener por aquí, todo lo que haría, diría, intentaría... Todo se agolpa en mi cabeza, se estanca en mi garganta, me pesa en la lengua. El cerebro se bloquea, los miembros no responden y se me encaja la sonrisa más idiota que no sé si me hará parecer lo propio. En mi imaginación, en mis ensoñaciones, todo era más fácil. Le sonreía, le coqueteaba un poco y todo iba sobre ruedas. Es entonces cuando entra en juego el mecanismo de defensa por excelencia y empiezas a pensar que tampoco es para tanto. Piensas que no está tan buena o que no es tan guapo. Le quitas importancia para autoconvencerte de que no te vas a perder nada. Y pasan los días. Los meses. Los años. Y te das cuenta de que ir sola a la playa te hace bien y mal a partes iguales. ¿Has cogido el protector? Hoy está pegando fuerte.

Escrito el miércoles, 24 de agosto de 2011.

Besos con marca.

17 de septiembre de 2010

Y había dado lluvia para hoy...












Quiero playa. Si mañana no me llaman para hacer guardia con Cruz Roja, almuerzo y me voy a la playa. Lo tengo decidido. No me importa haber salido de la peluquería hace una hora escasa con el pelo teñido, puede que ni me bañe, así que no importa. Pero necesito aprovechar estos días antes de que las nubes se conviertan en rutina y la lluvia empiece a hacer acto de presencia.

A mí la lluvia y simplemente los días nublados me bajan el ánimo. Bueno, si es un día nublado con cierto fresquito así agradable pues sí, mola, te dan ganas de pasear, de hacer deporte al aire libre sin chorrear bajo el sol... Pero lo que es la lluvia en sí... Fatal. Vamos, que los días que llueve ni me molestaría en salir de la cama...

El pelo se me pone hecho un asco, todo encrespado. Tengo la mala suerte de que casi todos mis zapatos resbalan en el suelo mojado. Odio cargar con el paraguas y que no sirva para nada porque el viento hace que te mojes igualmente. La gente se vuelve loca cuando llueve y las calles se llenan de paraguas asesinos. Además, todos los tontos sacan el coche cuando llueve y hay atascos en esta pequeña ciudad en la que solo sabemos lo que es una caravana cuando volvemos en Agosto de la playa.

Igual lo he dicho ya en otra ocasión, pero cuando únicamente me gusta la lluvia es cuando yo estoy debajo de las sábanas y mantas, acurrucada, sintiendo como fuera está diluviando mientras leo, escucho música o duermo. Como para no tener ganas de playa y de que el verano se alargue todo lo posible, ¿no?

Besos con marca.

PD: Lo sé, estáis deseando ver qué me he hecho en el pelo. No es nada del otro mundo, he vuelto al castaño total, ya os pondré alguna fotito.

PD2: Gracias por los truquillos con la canción del post anterior, sois unos soletes. :D

21 de abril de 2010

Gestación.


No puedo decir que haya sido inmejorable. Inmejorable será cuando verte no sea fruto de una visita. No puedo decir que haya sido increíble, porque ha sido real, tangible, vivido. No puedo decir que fue como esperaba, han pasado cosas que no me imaginaba.

A veces no se eligen los adjetivos correctos.

Han sido muchas cosas en 4 días. 
Buenas. Menos buenas. Nuevas. Menos nuevas...

He hecho cosas contigo que hacen que nada sea lo mismo sin ti. 
Ya sabes a qué me refiero.

Hemos hablado y nos queda mucho por hablar.
Te he escrito un mail muy importante para mí.

Volveremos a vernos, lo sé.
Porque quiero que sea mejor.
Porque quiero ser mejor.

Quiero.
Te quiero.

Aunque a veces me cueste demostrártelo.