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15 de febrero de 2016


Hola.

Mientras me decido entre...


-regresar al blog tal cual está
-regresar borrando lo que no sea sobre literatura
-regresar borrándolo todo y empezando de nuevo
-hacerme un blog nuevo aquí
-hacerme un blog nuevo en Wordpress
-no hacerme nada y mandarlo todo por coño

...puedes ir leyendo lo que se me pasa por la cabeza en mi página de Facebook si te haces fan pinchando sobre estas letras.

Os dejo la última entrada que he escrito hoy.


Mi idea es seguir escribiendo, ya sabéis que publiqué mi primer libro y, tras meses muy intensos de estudio y liberada ya de las dos oposiciones a las que me he presentado, pienso darle caña a las redes sociales y hacer cosas relacionadas con la escritura y la creación con más fuerza y ganas que nunca. No quiero quedarme con ninguna espinita clavada, no quiero sentir que se me quedan cosas dentro. Lo que pasa es que no me termino de sentir a gusto con el blog y tiro mucho más del resto de opciones que se me ofrecen (Face e Instagram sobre todo).

Así que nada. Sin presiones. Dejándome fluir más que nunca.

A ver qué sale.
Besos con marca.

20 de agosto de 2015

Falsaria (y más).

Hola.

La vida me está dando una nueva oportunidad. O eso es lo que pienso cuando me releo en el blog y veo cómo estoy ahora.

El verano está siendo genial. Me volvieron a llamar para trabajar en el camping en el que he estado trabajando otros veranos anteriores. Eso supuso una inyección de autoestima y de dinero y un reencuentro con algunas personas que me han dado muy buenos momentos y me han tratado muy bien. He descuidado el gimnasio, porque el tiempo que no estaba trabajando estaba descansando o estaba por ahí con los amigos, pero está mereciendo la pena la alegría.

El último día de Julio me llamaron de la Bolsa de trabajo del Servicio Andaluz de Salud. Sorpresón. Me pedían que me incorporase al día siguiente, me daban un mes de trabajo y acepté con los ojos cerrados. Hice doblete para no dejar tirados a los del camping hasta que encontrasen a otra enfermera y me planté en mi primera noche de trabajo en el SAS. Oncología. Una delicia de noche, la verdad. Tranquila y sencilla. Nada que ver con tooooodas las mañanas que me estoy chupando en Nefrología, unidad para la que realmente me han contratado y en la que me estoy curtiendo a base de bien.

Me quedan ya poquitos días de trabajo (es lo que tiene estar contratada al 75%) y salteados, así que el ritmo de vida veraniego no para. Conciertos, cumpleaños, playa, escapadas... ¡Y un conciertazo de Vanesa Martín! Ufff, qué noche aquélla... Además también he hecho de actriz improvisada en "Amnepatía", la webserie que mi mejor amiga ha estado grabando, de la que soy mecenas y que muy pronto podréis ver en Youtube. Y el festival "Voces del Extremo" como os conté en la entrada anterior. Un no parar.

Tanto que a pesar de no haber pisado el gimnasio en los dos meses de verano, me he mantenido en el peso que había alcanzado y he bajado un kilo incluso, lo que me da muchas ganas de retomar el buen hábito en septiembre y seguir cuidándome para llegar a mi meta.

¿Y qué hay de Ecdisis? Pues va viento en popa. A pesar de que seguimos a la espera de tener fecha de presentación en la Diputación de Huelva, mi editor me cedió unos ejemplares para que fuera dándole vidilla al libro en verano. Hice una especie de "preventa" en Facebook y los 15 primeros que se pusieran en contacto conmigo recibirían un poemario firmado y algunos detallitos. Al final fueron 17 personas (me dio penilla dejar a dos fuera) y hoy he enviado los que me faltaban.


Hay mucha gente interesada en conseguirlo, haciendo así que mi sueño sea cada vez un poquito más grande. Se me llena la boca de GRACIAS, de verdad. No sabéis lo que llena que la gente se interese por lo que haces, quiera leerte, te mande mensajes cuando recibe el libro y recibas su feedback cuando te leen. Tengo a la vista un recital en Rociana en el marco de un festival que sacará a las calles de ese maravilloso pueblo el arte en todos sus formatos y al que dos grandes escritoras onubenses, Sefi Cárdenas y Carmen Palanco, me han invitado. Y esperando, también, que por fin celebremos la presentación y el libro empiece a moverse como se merece.

¿Y por qué este título de entrada hoy? Porque Falsaria es el nombre de una red social de literatura que he descubierto hace poco y en el que he decidido subir un poema para empezar a darme un poco más de visibilidad en el mundo literario. Si me ayudáis con un "me gusta" y me hacéis llegar a la sección "Portada", mi poema podría llegar a la edición impresa de la revista del mismo nombre. Así que aquí os dejo el enlace al poema:


Y nada... Creo que el repaso no ha estado mal. Estoy haciendo algunos cambios en el blog y en las redes sociales, todo con el objetivo de encaminarlo a un toque más personal y literario, así que si veis muchos cambios seguidos, es por esa razón. Huelga decir que todo lo que os guste y queráis compartir, será bienvenido y una gran forma de promocionar lo que hago.

Lo que sí echo de menos es pasarme un rato mirando y leyendo vuestros blogs. Así que como propósito de "vuelta al cole" tengo el sacar un tiempo a la semana para ello. Lo prometo.

Feliz final de verano.
Besos con marca.

4 de junio de 2015

Pop!

Mi editor me mandó ayer por la tarde una foto al móvil con unos cuantos ejemplares de Ecdisis. No sé por qué, pero he tenido la imperiosa necesidad de venir aquí a contarlo. Supongo que porque este blog y vosotras me habéis visto crecer y habéis visto crecer a mi poesía (me atrevo a hablar en femenino ya que las mujeres por aquí sois mayoría) (y si se me enfada algún hombre, que se vaya pensando dejar de leerme).

Mi primer poemario ya es un hecho.
Mi sueño ya es un hecho.

Tiemblo por dentro y ardo en deseos de empezar con las presentaciones, las firmas, los envíos. Quiero que Ecdisis esté YA con vosotras y quiero ver por fin que esto progresa. Puede que suene raro, pero creo que aunque lo importante ya está hecho, que es el libro en sí, escribirlo durante tanto tiempo, pulirlo, darle forma y tal, lo realmente complicado empieza ahora.

Y sí, la parte primera de la complicación ya está también superada: conseguir editorial. Como os conté (creo), había enviado el manuscrito a un par de editoriales y les "pedí permiso" a otras muchas para poder enviárselo, pero no fue hasta que los de Niebla me vieron en un micro abierto, cuando entablé relación con ellos. Esto merece mención aparte, porque si no llega a ser porque me acerqué a Mar y José Ángel (pareja y comité de lectura de la editorial, también poetas) para felicitarlos por su aportación al recital y para invitarlos a volver al mes siguiente, nada de esto estaría pasando. Sí. Aunque odie un poquito los textos de autoayuda, las cosas buenas pasan fuera de la zona de confort.

Bueno, en esto estoy de acuerdo con Alfonso Casas...
https://www.facebook.com/alfonso.casas.moreno

Me tragué el miedo y me lancé al mundo de los micros abiertos y los recitales. Me tragué el miedo y empecé a relacionarme con la gente, a dar la enhorabuena, a sonreír, a abrazar cuando lo siento y a decirle a mi gente que la quiero. Y cargarme todas esas barreras sólo me está trayendo cosas buenas.

Pero aún así, como digo, me parece que ahora me enfrento a la parte más difícil. La promocional. Y es que sólo pensar qué le pondré a la gente que me compre el libro en la dedicatoria, me pone nerviosa. ¡Sólo pensar en que mi firma es un garabato feo que casi tacha mi nombre me pone histérica! Y lo de tener que hablar sobre mí misma o sobre el libro. En público. Con cámaras. En Diputación. ¡Eso no es lo mismo que contar mis trocherías en el blog! Uffffffff...

Así que en esas estoy. Intentando volver a la rutina, llevar los estudios para delante, seguir poniéndome en forma en el gimnasio, comer sano, seguir escribiendo cosas nuevas, acostumbrarme a mi nueva habitación, al vacío que ha dejado la abuela... Lidiando con mis pajas mentales sobre cómo ser una correcta anfitriona de eventos literarios y no morir en el intento. ¡Y sin descuidar a la parienta!

Yo, de ésta, peto como palomita de maíz.
Pero una palomita de maíz muy gordita y feliz.

Besos con marca.

30 de abril de 2015

Ayer no hubo piedad (o sobre la creación).

Con esto de que pronto empezarán los actos y presentaciones de mi libro, a veces me asalta un sentimiento de duda que no sé manejar. Ahora se sucederán preguntas sobre cómo suelo crear mis poemas, cómo describiría mi obra, cuál es mi inspiración... Y aunque pueda parecer lo contrario, sobre todo por este blog, a mí hablar de mí misma, sin preguntas muy concretas, me resulta hartamente complicado.

Ayer, por ejemplo, compartí en mi perfil de Instagram una foto que hice antes de ayer con un poema totalmente improvisado al volver a contemplar dicha fotografía. ¿Cómo explico yo eso sin que la gente piense que mi poesía es rápida o carente de dedicación? ¿Es la improvisación o la inmediatez síntoma de descuido en lo que se hace? ¿O es que simplemente la inspiración, la musa o como queramos llamarla, me asalta y tengo que hacer de mis manos o de mis teclas el instrumento para canalizarla?

Sin duda, el poema en cuestión, hablaba en poco espacio de temas muy actuales y muy importantes o sentidos para mí en estos momentos. Mi abuela al borde de la muerte. Mi flamante vuelta al paro. Y, por qué no, mi mal cuerpo porque me había bajado la regla (como fiel defensora que soy de que lo mundano no ha de estar alejado de la poesía). Y todo, porque un mediodía cualquiera, caprichosamente, la estela de un avión atravesó una nube y quiso que yo la viera.

Os dejo foto y poema, que esto ya no entra en la edición de "Ecdisis" que muy pronto podréis tener entre vuestras manos.


Hoy no hay piedad ni para las nubes

"Hoy no hay piedad ni para las nubes.

Hoy yaces más que nunca
y me atraviesa el pecho
el no saber si luchas
o tu esfuerzo es por dejarte ir.

Hoy no hay piedad ni para las nubes.

Hoy toca separarme
de nuevo
del redil.
Volver a las manos vacías,
al descanso obligado,
al canto afilado
de la incertidumbre.

Hoy no hay piedad ni para las nubes.

Hoy lo ubérrimo
y lo yermo
se enfrentan por debajo de mi ombligo,
recordándome
a empellones
la periodicidad de la vida
que sigue
implacable.

Hoy no hay piedad.
Ni para las nubes.
Ni para este pequeño ser
que siente todo el peso
del universo
sobre sus hombros."



Puedes compartir y recomendar esta entrada si te ha gustado.
Besos con marca.

16 de abril de 2015

Metamorfosis.

Hola.

Casi se me hace raro escribir aquí, después de tanto tiempo en barbecho. Mi última entrada es de hace casi un año, pero ya llevaba tiempo en decadencia. ¿Por qué? Pues porque necesitaba centrar mis esfuerzos en otras cosas. Estudios, encontrar trabajo...

Y escribir. Por eso estoy aquí. Quería centrarme en escribir poesía, con vistas a publicar. Con el blog era muy perfeccionista y le dedicaba un tiempo que necesitaba para otras cosas. Y publicar un libro siempre ha sido un sueño, así que había que ponerse seria con ello.

Reuní lo mejor que tenía, escribí cosas nuevas que no quería que viesen la luz, retoqué, me presenté a concursos que no gané y cuando creí que era buen momento, dí el paso. Escribí a editoriales, algunas me respondieron, otras no. Tuve rechazos y de pronto, una noche de micro abierto en mi ciudad, el comité de lectura de una editorial local me pide que les envíe mi manuscrito.

En menos de 15 días obtuve respuesta, en un bus de camino a Sevilla. Lloré. No pude evitarlo. El mail que me mandaron decía que mi poemario les había gustado, adjuntaban una valoración muy positiva y me pedían los datos para ir redactando un contrato de edición para nuestra siguiente reunión.

Sí. Mi primer poemario va a ver la luz en unas semanas. Mi sueño se cumplirá y el trabajo duro no habrá hecho más que empezar. Y por eso he vuelto. Porque este blog ha visto crecer mi poesía. Vosotr@s me habéis visto crecer y este sitio tenía que ser testigo de este momento.

¿Por qué se llama, entonces, "Metamorfosis" esta entrada? Porque aparte de que el blog irá sufriendo algunos cambios para adaptarse a esta nueva etapa, yo también he vivido muchas cosas en este tiempo (cosas que quizá poco a poco os vaya contando, a ver qué tal la vuelta al mundo blogger). Una de las cosas que he cambiado ha sido mi nickname. He pasado del Butterflied a Stella R.G., más personal, más yo, más acorde con el libro y los tiempos que vienen ahora. Ya no tiene sentido ni necesidad escudarse tras un nombre de usuaria. También desaparecerán entradas, para centrarme en destacar los aspectos más literarios y las nuevas entradas.

Así que aquí me tenéis. Deseando compartir con vosotr@as muchas cosas nuevas y esperando con ilusión que mi nuevo poemario os llegue y os guste. Ahora es cuando os necesito más que nunca.

(imagen de thebestfeeling)

Espero no fallaros.
Espero que no me falléis.

Besos con marca.

21 de julio de 2014

Cocoon.

Creo que este blog está dando sus últimos coletazos. Así, sin más. La vida sigue y yo con ella, como buenamente puedo. No es que me haya dejado de gustar el escribir aquí. Ni escribir en general, buena fe de ello pueden dar los nuevos poemas, los poemas a medias en libretas, los versos sueltos en el móvil... Pero definitivamente, estoy en otra etapa. Y dejar este blog "en barbecho" a la espera de algo nuevo, de algo mejor, forma parte de ella.

No me olvido de todos los buenos ratos que me ha dado ni, por supuesto, de todas las personas que he podido conocer (y desconocer) a través de este espacio que siempre sentiré como una parte más de mí. En cuanto sea capaz de organizarme (quién me robaría la organización allá por... 2008), os prometo que volveré a vuestros rincones a ver qué es de vosotros. O debería decir vosotras, en femenino, pues la inmensísima mayoría de mis lectoras y lecturas llevan nombre (o nick) de mujer.

Lo que no sé es si yo volveré a este blog, si cambiará el nombre, la dirección o la forma de dirigirme a vosotras. No os sorprendáis si algunas entradas desaparecen, también forma parte del proceso, de la meta que me he marcado. Ojalá no sea mucho el tiempo que tarde en volver, aunque, como dice el refrán, "las cosas de palacio van despacio".

Y esta chica, que se creía mariposa, quizá apuntó muy alto y quiso volar siendo aún gusano (o capulla). Y no sé qué pasará cuando todo eclosione, pero lo que está claro es que estoy en modo crisálida y que tengo que mimarme, con todo lo que eso conlleva, para al fin, un día, desplegar las alas y volar.

Queda claro que esto es un "hasta pronto" con ganas.
Ganas de todo.


Besos con marca.

7 de junio de 2014

Érase una vez.

Todo empezó con un beso de menta tras un "¿Quieres que sea mala?" y un tímido movimiento de mi cabeza en señal de consentimiento mientras no dejaba de clavarle esa mirada intensa mía que tanto dice que le gusta.


En realidad, todo comenzó con unas manos frías.
Y ya no me quiero soltar de ellas.

Besos con marca.

25 de mayo de 2014

Tragedias cotidianas.

Tragedias cotidianas.

Me olvidé decir que el del gas irá mañana a revisar la instalación. Ya sabes dónde está la tarjeta que tiene que rellenar. Ten cuidado al entrar en la cocina, mi corazón se quedó desparramado por el suelo junto al zumo de pomelo que tanto te gustaba y a las mariposas que me asaltaban cada vez que volvías del trabajo y tus llaves sonaban cada vez más cerca. Espero que te dé tiempo a recoger todos los trozos de mi amor, siento si lo puse todo perdido. No te extrañe si en las próximas noches no puedes conciliar bien el sueño. Será culpa mía, me va a costar no pensarte antes de dormir si no tengo cerca tus rizos, y otros recovecos, para hundir en ellos mis dedos. Tengo que pasarme alguna tarde a recoger mis sueños rotos. Los puse en una maleta debajo de la que, hasta ayer, fue nuestra cama. Me harías un favor si en lugar de tirar lo que queda de mí a la basura, me lo pones todo en una caja, a ver si soy capaz de arreglarlo. A ver si soy capaz de arreglarme.

Te quería. O eso parece por cómo duele.

Hasta siempre.

Estela R. G.
12 de Marzo de 2014 
Escrito para el concurso de cartas breves de Letras Con Arte.


No quería que mayo se quedase en blanco y como el otro día ojeando lo que tenía escrito y tal, me di cuenta de que no había compartido una pequeña carta que presenté a un concurso pero que, a mi pesar, no resultó ganadora (sí seleccionada para la antología y tal, lo típico para que te gastes una pasta en un libro que no vale lo que piden). La premisa era que la carta empezase con las palabras "Me olvidé decir" y bueno, eso fue lo que salió.

Sigo sin sacar tiempo para dedicarle a los blogs como me gustaría. A veces leo entradas vuestras sueltas y otras veces vengo a escribir, pero no termina de gustarme lo que quiero deciros. Tengo una entrada a medio escribir de una idea que me pareció buena pero que no consigo hilar como me gustaría. Tengo muchas notas en el móvil, con versos, ideas para empezar a iniciarme en las acuarelas, ideas para broches y complementos... Y siento que últimamente siempre me quedo en eso, en ideas...

Pero en el fondo estoy bien. Ella está a mi lado, siento su apoyo y su amor. Mis niñas me han hecho pasar unos días de celebración de mi cumpleaños estupendos. Y mi familia... Mi familia es un caos, pero hay cosas con las que simplemente tienes que lidiar y seguir adelante.

Al fin y al cabo, es lo que hago siempre. Sea como sea.
Seguir adelante.

Besos con marca.

29 de abril de 2014

De repente Abril.

Lo único que me gusta de los días de lluvia
son las tardes amarillas
que inundan la casa.
Ir
por Pío XII
y que los árboles sean nubes verdes
o parezcan la capota de ese coche
que no me podré nunca permitir.
Tener una alfombra de hojas,
que las pisadas sobre ellas
simulen el sonido de los flashes
y sentirme estrella camino a la fama por un día.
Lo único que me gusta
realmente
de los putos días de lluvia
es imaginar que un mundo más bello es posible.
Porque la única humedad que me sienta bien
es la que está entre sus piernas.
Y a mí, las alfombras, siempre me han dado alergia.


Estela R.G.

28 de Abril de 2014
Anoche, como quien no quiere la cosa, hilé unas cuantas palabras e imágenes de estos últimos días y estrené una preciosa libreta de El Principito que espero sea el talismán que me hace falta para tener a las musas siempre de mi lado.


La vida sigue. Y yo con ella. Con mil cosas en la cabeza y otros recovecos de mi cuerpo...
Besos con marca.

25 de marzo de 2014

Replanteárselo todo.


Puede que ésta sea la mejor entrada de un blog que haya leído nunca. Me la encontré hace unos días leyendo el libro ¿De Otro Planeta? y no me pude resistir a hacerle una foto. Me encantó. Sencilla, corta, pero a la vez clara, fuerte, directa.

El blog al que pertenece ya no existe (al menos, al entrar en la dirección que aparece en el libro, me sale algo vacío), pero no he querido pasar sin compartirla, ya que me ha hecho plantearme un poco qué me ha pasado respecto a mi propio blog.

Siento que he perdido algo, la chispa, la inspiración o no sé qué. No sé si es que ya no me siento identificada con él, con Butterflied, con la mariposa... No sé si es que ya no tengo nada que contar o no puedo o no sé contarlo. O quizá es que se acabó mi momento blogger y ahora estoy en otra etapa. Lo que está claro es que no me siento a escribir aquí como lo hacía antes. Y en parte eso me entristece un poco.

Puede que influya que la vida me ha cambiado. O me está cambiando o qué sé yo. No me atrevo a hablar en pasado ahora que intento vivir el presente y que todo es más incierto que nunca. Si hace un año me hubieran dicho que ahora iba a estar así, no me lo hubiera creído. Si me lo dicen hace medio año, tampoco.

Y eso que ni siquiera he conseguido plaza en el EIR. He quedado en el puesto 2414. "Vaya mierda", pensarán algunos. Pues yo estoy contentísima, oye. No tengo plaza, porque hay 961 y dudo que mil y pico de opositores decidan retirarse y hacer un poco más fácil la vida. Pero pensaba que me iría mucho peor y tengo ganas de volver a estudiar, de preparármelo bien y de ir a por todas en la próxima convocatoria.

Así que la semana que viene empieza un nueva etapa en mi vida. Con Abril vuelvo al estudio y por partida doble. Y es que además de empezar de nuevo con el EIR, por fin he decidido dar un paso que tendría que haber dado hace mucho, pero llámalo pereza, llámalo paro, llámalo precariedad económica. Ese paso es conseguir el título B2 de inglés, que de nada me sirve tener un buen nivel si no tengo un título que lo demuestre. Bueno, sí me sirve, porque ponerlo en uso lo puedo poner, pero ya sabéis que aquí si no funcionamos con papelitos que demuestren lo que vales previo pago, no valemos para nada. Ya tengo todo mirado, el dinero guardado y ando bicheando temarios por internet para decidir cuál pillo para prepararme. He optado por presentarme por libre a la prueba de la Escuela Oficial de Idiomas y por poco más de setenta euros tienes derecho a las convocatorias de Junio y Septiembre, por lo que creo que está bastante bien y confío en que, si no lo logro a la primera, tras todo el verano para poder estudiar, en Septiembre lo consigo seguro.

Y para seguir encauzando y mejorando mi vida, también voy a volver al gimnasio. El verano pasado descubrí que me encantaba ir y que era la única manera de ponerme en forma y de seguir una buena rutina de ejercicio. Tengo que conseguir deshacerme de todos los kilos que me sobran, bajar mis cifras de tensión arterial y, por supuesto, sentirme mejor conmigo misma. Aunque ese último punto, desde que Jimena está en mi vida, está bastante superado.

Me hace sentirme tan bien... Y a la vez me hace tener tantas ganas de mejorar, de crecer como persona y de hacer de mi vida algo que me llene... Que no puedo hacer otra cosa que no sea quererla cada vez más. Nos vamos acercando al medio año de relación y no sé si será porque es la primera vez que tengo una relación así, "en condiciones", pero creo que puedo decir a boca llena que es la persona que más me ha dado en tan poco tiempo. No sé si ella se hace una idea de cuánto la quiero, pero...

En fin... Sé que el inicio de esta entrada ha podido sonar a despedida. La verdad es que me he planteado cerrar el blog, dejar de escribir en él, cambiarle el nombre y hasta abrirme otro. Pero por alguna razón hay algo que me frena y que me dice que no pierdo nada por dejarlo así y venir aquí simplemente cuando me apetezca compartir algo con vosotros.

Lo que sí está claro es que si quiero que mi vida cambie e ir, poco a poco, conquistando todo eso que siempre he querido, es hora de currárselo, como dice Britney en este temazo del año pasado que me encanta.

(No sabía que me ponía la Brinni hasta que la vi en este vídeo con el top dorado.
Circulen.)

Así que supongo que esto es de nuevo un "hasta pronto".
Besos con marca.

11 de febrero de 2014

Ni estaba muerta ni estaba de parranda.

Ha pasado una semana desde que pasó el dichoso examen EIR.

-"¡¿PERO TÚ NO ESTABAS MUER..."
-"¡¡¡SSSSCHHHHHHHHHTT!!!"

Como decía, ha pasado ya más de una semana desde que el 1 de febrero me presenté al EIR. Salí más contenta y tranquila de lo que esperaba, sentía que lo había hecho mejor de lo que pensaba y, de hecho, según las correcciones provisionales, me ha salido mejor que todos los simulacros que fui haciendo los últimos días de estudio. Pasé una noche estupenda con mi pareja y creo que hasta que no me acosté e intenté dormir, no me vino toda la ansiedad de golpe. ¡Y la señora ni se enteró! Yo ahí sin poder dejar las piernas quietas, con la cabeza dándome vueltas con imágenes y frases del examen, la respiración agitada, sufriendo sola... #DramaQueen

En estos días he intentado relajarme dentro de mis posibilidades y no hacer absolutamente nada relacionado ni con estudios ni con nada de eso. 

¡¡¡MEEEEEEEEC, ERRORRRR!!!

Si tienes contacto con más gente que ha hecho el EIR, tienes una barra en Tweetdeck dedicada al EIR y te llegan constantemente alertas e informaciones del EIR, al final, acabas por no desconectar del puto EIR. Me metí en páginas de academias que a las horas de hacer el examen ya tenían una corrección aproximada y te dicen más o menos en qué posición vas a quedar. Lo peor que he podido hacer, en serio. Según eso estoy lejos de los puestos de plaza y conforme me iba llegando información más me iba cabreando. Así que he decidido que se acabó. Esta tarde he dicho firmemente que no se miran más estimaciones ni se corrige el examen ni nada. Que ya está hecho y que el día que salgan las listas con la clasificación oficial de los que nos presentamos, será el día en que sepa realmente qué he conseguido y si al fin soy residente o tengo que volver a intentarlo.

Lo más probable es que tenga que intentarlo de nuevo. Y creo que lo haría con ganas. Ver que con lo que he hecho he tenido tantas preguntas bien siendo mi primera vez me hace pensar que, con otro año de estudio y sabiendo en qué fallo más, qué temas se me dan mejor o peor y machacando los exámenes anteriores (porque caen preguntas calcadas), el año que viene podría llegar a conseguir una buena posición que me permitiera conseguir plaza de Matrona o Pediatría, que son las dos especialidades que estaría dispuesta a estudiar (Matrona es la que quiero y Pedia no me desagradaría nada hacerla).

¿Qué he estado haciendo en todo este tiempo de ausencia? Estudiar. Estudiar como si no hubiera un mañana, con las Navidades por medio y el último mes de encierro en la casa sevillana de mi chica. Me ofreció el pisito que tiene allí para aislarme y no tener que preocuparme de nada más que de estudiar, alimentarme y tener aquello un poco decente. Y qué bien me vino, eh... Adelanté en el temario como no lo había hecho en todo el tiempo y pude saborear lo que supone vivir sola. Tanto lo bueno como lo malo. Lo bueno es que puedes hacer lo que te de la gana cuando te de la gana. Cocinar lo que quieras, cuando quieras. Dormir cuando quieras y estudiar las horas en las que estás más activa... ¿Lo malo? Que hay veces que el teléfono o las redes sociales no sirven del todo cuando necesitas el calor de alguien que te apoye o que simplemente te haga la comida o te dé una muestra de cariño mientras despegas los ojos de los apuntes. Mis buenas lloreras me pegué...

Y volver. Volver a casa ha sido también una mala experiencia. Echaba de menos a mi madre, muchísimo, por supuesto. Yo soy muy madrera. Pero al llegar me encontré a mi abuela mucho peor de su demencia (sufre Demencia de Cuerpos de Lewy) y que me lo habían estado ocultando para que no me afectase al examen. Le costó reconocerme y lo único que fue capaz de decirme fue que qué mala estaba. Me encontré a un padre falsamente suave con el que no he durado bien ni dos días y al que ni siquiera le dirijo la palabra. La falta de libertad, de intimidad, el mal ambiente que se respira en mi casa... El primer día allí ya estaba hartita de llorar. Pero bueno, de momento no me queda otra, así que ahora lo que quiero es "recuperar el zen".

Necesito hacer cosas por y para mí, al menos hasta que me ponga a estudiar otra vez o hasta que me salga un trabajo o mi situación cambie de alguna forma. Tengo que volver a llevar el currículum a todos los sitios que pueda, pegar carteles y hacer cositas para vender de mi página de complementos para ir ganando un dinerito que al menos me permita pagarme el móvil y quizá ahorrar un poco. Pero sobre todo necesito hacer cosas que me hagan sentir bien. Leer esos libros que tengo pendientes, tanto en papel como en el e-reader que me trajeron Las Reinas Magas. Ponerme al día con mis series favoritas, que voy taaaaan atrasada... Ver a mis niñas, salir con ellas, hacer esas cosas que hemos ido dejando en el tintero por mi examen. Pasar tardes de risas y videojuegos con mi mejor amigo...  Qué sé yo, si hasta quiero que me enseñen a patinar y a montar en bici... ¡Si ni siquiera he escuchado entero el último disco de Lady Gaga!

Y por supuesto me quedan ganas de volver por el mundo blogger con asiduidad, leeros, escribiros, saber cómo os va, qué hay de nuevo por la bollosfera y en definitiva, volver a hacer esto que tanto me gusta. Así que espero que no os hayáis olvidado de mí o os hayáis cansado de esperarme.

Estoy de vuelta.
Y más viva que nunca.


Besos con marca.

11 de octubre de 2013

Contrapunto.

Bajo este título se esconde el nombre de la revista literaria digital que realizan profesores y alumnos de los estudios de Filología Hispánica de la Universidad de Alcalá de Henares. Hace unos meses Ox, una asidua de los blogs colaboradora a veces de Desgra que muchas conoceréis y estudiante de dicha carrera, me pidió que le enviase algunos de mis poemas para publicarlos en la sección de inéditos. Le mandé algunos de los últimos que os había enseñado por aquí antes de verano y uno que aún no he publicado ya que, como la sección era de inéditos, estuve esperando a que apareciera en la revista.

Debido al parón veraniego y con la vuelta a las clases, es ahora cuando la revista ha publicado su quinto número, en el que han incluido dos de esos poemas que les envié. Uno es éste y el otro lo podéis ver en los siguientes enlaces:


El del blog de la revista:

El del documento de la revista:

Como os podréis imaginar, estoy que no quepo en mí. Últimamente tengo siempre en la cabeza algún verso que me apunto en las notas del móvil, en la libreta que llevo siempre conmigo o a veces hasta en los márgenes del temario (por que sí, a una servidora los términos médicos y las cosas de enfermeras también la inspiran). Así que que este hobby, o más que un hobby esta catarsis mía que supone volcar en palabras lo que se me pasa por la cabeza, por el corazón o por la piel, se vea... digamos recompensado de esta forma, que no se quede sólo para mí o para nosotros cuando lo comparto con vosotros, es algo muy importante y motivador para mí.

¿Quién le iba a decir a esa niña que escribía desde bien pequeña palabras sueltas en la Olivetti de sus padres que algún día, precisamente sus palabras, iban a ver la luz? Mi madre aún guarda trozos de papel en los que tengo escritos "cuentos", frases con algún personaje haciendo alguna acción que me inventaba... Siempre me he ligado yo misma al mundo de la lectura y la escritura y doy gracias a que además de comprarme Barbies (y coches, yo tenía de todo en casa, uno de mis muñecos más preciados era uno de Hulk Hogan... Circulen, señoras...), también me comprasen libros. Creo que el primero fue uno de El Patito Feo y también recuerdo uno de la historia de un extraterrestre que tenía unos ojos en relieve muy chulos que se movían y me encantaba.


Hay quien me dice que cree que de aquí a un tiempo se podrá comprar algún libro mío. Aunque me halague hasta el infinito que piensen así sobre mí, es algo que veo un poco lejano, sobre todo porque no he escogido una profesión que me deje mucho tiempo, precisamente ahora que estoy empezando y que tengo que estar buscándome la vida como mejor puedo... Pero no puedo negar que sería algo que me encantaría y que me llenaría de orgullo y satisfacción (qué campechana yo).

Mientras tanto... Sólo le pido a las musas que nunca me abandonen y poder tener siempre un huequito para poder ponerme frente a la hoja en blanco y que me pillen así cuando decidan visitarme.


Besos con marca.

20 de septiembre de 2013

Desastres cotidianos.

Hay gente que
con los ojos
escribe mapas en los cuerpos que se les antojan prohibidos.
Trazan las rutas que sus manos se imaginan
completando punto por punto.
Lunar por lunar.

Hay manos que
con caricias
proclaman al tacto verdades silenciosas.
Sentencias agazapadas en los labios
que no se atreven a salir.

Hay bocas que temblorosas
maquillan las noches en vela
orientándose a golpe de suspiro
con cada roce de palabra susurrada.

Hay olores que se pegan a la vida
y cuentan las historias que han conseguido
atravesar párpados incrédulos.
Corazas destruidas por el roce de un aroma en forma de memoria,
de humo de tabaco rubio como tú.

Hay mundos que están patas arriba por sólo una sonrisa
del revés.
Por una foto velada que lo dice todo
y miradas escondidas tras unas gafas de sol
que inspiran piernas cruzadas y pechos abiertos.

Hay batallas fortuitas como las arrugas que se despiertan
a ambos lados de tus labios
cuando te imagino diciéndome que no.
Pero nuestros reencuentros no lo serán nunca mientras me quede,
al menos, un poco de locura
entre tanto desastre cotidiano.

Estela R. G.
18 – IX – 2013

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Hacía mucho que no escribía algo así. Que no sentía la necesidad de acariciar las teclas sintiendo salir las palabras que se me agolpaban en el pecho. Que no me atascaba al final del poema porque ninguno de los versos que se me ocurrían eran demasiado buenos para ella. Pero es que también hacía tiempo que no se acercaba el Otoño.

Como también hace tiempo que no sé
lo que es verme reflejada en tus ojos.


Besos con marca.

27 de agosto de 2013

No more summertime sadness...

Agosto entra en su recta final. Y aunque durante septiembre todavía queda verano, parece que con el fin de este mes el tiempo estival también se acaba. Recuerdo que cuando empezaba, yo le pedía a este agosto que pasase rápido porque presentía que éste iba a ser un verano horrible. Y a día de hoy, a pesar de que no todo ha sido como me gustaría, la sensación que tengo es muy positiva. Por primera vez en mucho tiempo puedo decir que estoy algo más contenta y, sobre todo, motivada.

He ido a la playa más de lo que me esperaba y tengo un colorcito que me encanta. Eso ha supuesto que mi madre, que creía que este año no pisaría la arena, también la haya podido disfrutar, así que eso también es un premio para mí. Fui tres noches a Las Colombinas, la feria grande de Huelva que conmemora la partida de Colón hacia el Nuevo Mundo. Y me lo pasé en grande. Cada noche fui con diferentes amigos viviendo la fiesta de distintas formas. Vi los conciertos de Malú y Mojinos Escozíos, bailé, canté, salté, me reí, me reencontré con gente a la que hacía tiempo que no veía, disfruté... Llevaba unos años en los que iba una noche a lo sumo, el pasado me torcí el pie nada más llegar... Y este ha sido genial, la verdad. Así que no me puedo quejar. También he estado en un concierto de Rozalén, a quien recomiendo totalmente ver en directo porque tiene un arte tremendo la tía y he probado por primera vez el sushi, que no me ha gustado nada pero al que tengo que dar otra oportunidad porque el sitio dejaba un poquito que desear. He retomado el buen hábito de pasar al menos una tarde a la semana jugando a videojuegos con uno de mis mejores amigos y también he hecho una nueva amistad que, aunque justo días después de conocerla en persona se ha ido de Erasmus nada menos que a Suecia, presiento que podríamos ser buenas amigas. (¡Hola, Irene!)

Es cierto que he descuidado un poquito el estudio, que ni de coña he llevado el buen ritmo que tuve durante abril, mayo y junio, pero sigo con la ilusión y las ganas de que una de las plazas de matrona sea mía, a poder ser en Madrid, por motivos obvios. Así que estoy convencida de que volveré a coger sin problemas la rutina de estudio cuando me ponga a ello. Ahora en septiembre sale la convocatoria y habrá que hacer papeleos y demás, con lo poco que me gustan, pero espero que todo vaya bien y saber pronto la fecha del examen para saber el tiempo real que me queda.

Y es que este mes de agosto (bueno, desde finales de julio) me he estado haciendo a otro tipo de rutina y esta vez de verdad de la buena. Estuve desde julio tomando contacto con el deporte, haciendo unas tablas en mi casa sacadas de internet, empezando a comer mejor... Pero me he apuntado a un gimnasio y el 22 de julio tuve mi primera clase de spinning. Y a partir de ahí ha sido todo un no parar. Voy a spinning y a body pump según lo que toque cada día y a pesar de querer morirme la primera semana, en cuestión de un mes he aumentado el peso que levanto en body pump y llevo casi bien del todo el ritmo del spinning. Estoy super contenta, porque además estoy teniendo muy buen rollo con la gente de la clase (somos poquitos ahora en verano) y porque bueno, me apunté obviamente para adelgazar y lo estoy consiguiendo. Apenas voy camino del tercer kilo perdido, que en un mes no está nada mal. Pero se me nota muchísimo en cuanto a volumen, lo estoy flipando, la monitora está super contenta conmigo y siempre me está animando y es una motivación tremenda. Creo que nunca me había mirado a mí misma con tan buenos ojos y había visto tan buenos progresos. Estoy comiendo muy bien y no lo estoy pasando tan mal como esperaba. Y lo mejor es en cuanto a la actitud, que eso sí que se nota. Estoy mucho más positiva, me estoy queriendo a mí misma mucho más, me encanta mirarme al espejo y ver cómo va cambiando todo, jajaja! Y es un subidón tremendo ver cómo ahora me encuentro mejor con respecto a la ropa, a mí misma... No sé, es que es todo tan positivo... Creo que lo único negativo que tiene es que me duele en el alma pedirle a mi madre los cuarenta euros que me cuesta al mes el gimnasio, pero la pobre me los da de buen grado porque me ve tan contenta y motivada (aunque me diga que me estoy quedando sin tetas y eso NO MOLA)...

Así que a la nueva temporada sólo le pido constancia. Ojalá sea capaz de mantener este ritmo, que el estudio vaya cada vez mejor, que mi cuerpo siga respondiendo tan bien a la caña que le estoy dando y que dentro de un tiempecito pueda mirar hacia atrás y darme cuenta de que todo lo que he conseguido ha sido gracias a mi esfuerzo. No sé si todo me saldrá bien, pero mi propósito de año nuevo de tomar las riendas de mi vida y dedicar este año a mí, de momento, no está yendo nada mal.

¿Y vuestro verano? ¿Os atrevéis a contarme en los comentarios? Yo por mi parte prometo intentar pasarme más a menudo por vuestros blogs en cuanto empiece con el estudio y me vuelva a estabilizar en esta rutina que si me hubieran dicho hace unos meses que llevaría tan bien, no me lo creería.


Besos con marca más mas maripósicos (¿?) y metamórficos (¡!) que nunca.
(Lo de estar malita de lo mío...
Eso no cambia, como podéis ver...)

9 de agosto de 2013

Fruslerías (XX - edición especial verano).

Caravana hasta la playa cantando y bailando al ritmo de una radio que pierde señal conforme nos vamos alejando de la ciudad. Los últimos días antes de que llegue esa visita que tanto esperas, con los nervios haciendo de las suyas y la ilusión compitiendo con tu sudor para salirte por los poros. Comprar cigarros a cinco duros cada uno y hacer como que fumabais en aquel paraje raro, cruzando peligrosamente la autopista, con la adrenalina golpeándoos las sienes. Leer en el balcón con los pies colgando, el culo fresquito y el falso sauce llorón más quieto que nunca. Vacaciones Santillana y un workbook de Matemáticas que hicimos al borde de tu cama de Punta, ésa donde violaste nuestra amistad y ya nunca volvió a ser lo que era. Fango hasta las rodillas huyendo de cangrejos y convencionalismos. Carreteras que podrías conducir a ciegas después de tres años de hacer todos los días lo mismo. El Mundial. Fruta fresca. La Baticao. No dormir si no te tapas y no dormir si tienes calor porque te has tapado, porque así eres tú: pura contradicción. Tardes que se nos hacen noches que se nos van de las manos. Volver a casa haciendo autoestop, rompiendo por el camino tres o cuatro corazones que antes te habías ganado a puñetazos. No saber dónde se ponen "las largas" en el coche que acabas de aprender a conducir. Almuerzo y helado gratis en una casa en la que es muy difícil saber de qué color son las paredes, pero que te da igual porque la mujer de tu vida, aunque tú no lo sepas, está sentada a tu derecha. Convertir la estación en nuestro punto de encuentro. Operación parte de abajo del bikini. Adivinar nombres bajo el agua y acurrucarte a tus primos recién descubiertos para ver una lluvia de estrellas tumbados en la arena. Maratones: de series, de besos, de despedidas. Moratones: de fútbol, de machos, de amor. Volar a otro país y seguir la estela. Blanco, rojo, marrón, muda y vuelta a empezar. Algo así como tener un novio y que te pidan permiso para salir con él. Conciertos, desconciertos y recitales musicales, siempre mejor con un mojito en la mano y el océano de frente si miras a poniente. Quedar entre el quiosco y la pirámide y que te echen por primera y única vez de una discoteca. Todos contra el fuego pero tú, ardiendo, sólo sabes apagarte si te metes bajo el agua tapándote la nariz.

Buscar la concha más bonita de la playa para mandártela.


Y que se rompa.
Que todo se rompa.

Besos con marca.
Y arena y algas.

1 de agosto de 2013

Ausencias.

Ausencia en todo veo:
tus ojos la reflejan.
Ausencia en todo escucho:
tu voz a tiempo suena.
Ausencia en todo aspiro:
tu aliento huele a hierba.
Ausencia en todo toco:
tu cuerpo se despuebla.
Ausencia en todo pruebo:
tu boca me destierra.
Ausencia en todo siento:
ausencia, ausencia, ausencia.

[29]
Cancionero y Romancero de Ausencias
Miguel Hernández


Imagínate cuando no hay ojos en los que verte cuando la luz acompaña. Cuando cada vez es más difícil escuchar tu voz. Cuando tu aliento no es lo único que me roza por las noches. Cuando ya no sé si sabré cómo volver a acoplarme a tu cuerpo y tu boca se ha convertido en mi mayor necesidad.

Este verano está siendo muy largo.
Y muy raro.


Hola, Agosto. Pasa rápido, por favor.
Besos con marca.

22 de julio de 2013

Día 1.

Estoy de mala hostia. Así sin más. ¿Porque son las tres menos algo de la tarde cuando empiezo a escribir esto, estoy con un tazón de cereales y un té en el estómago desde esta mañana y tengo hambre? ¿Porque Telecinco ha puesto "Frágiles" los lunes y me coincide con "Pulseras Rojas" en Antena 3? Pues puede. Pero me hierve más la sangre al pensar en la última noticia que leí anoche antes de acostarme o en las que acabo de leer en el que será el último periódico Mundo Sanitario que me llegará a casa porque he tenido que dejar de pagar el SATSE, con todo lo que eso implica.

Anoche, con algo de sueño, me fui a la cama y antes de echarme a dormir me puse a leer tweets. MAL. ¿Para qué? ¿Para enterarme de la nueva jugada del Partido Popular contra la población española y querer venir a borrar mi última entrada porque al final me van a hacer tenerle asco a este país? Os dejo el enlace a la noticia de la "nueva estadística de Mato sobre maltrato" en el diario Público...


...porque me gusta la imparcialidad con la que intentan redactar la noticia, pero sin dejar de advertir al final que con esta medida se quedan fuera de los datos las heridas leves, las maltratadas de forma psicosocial y las que no acudan al hospital. Y ya sabemos que, lo que no se visibiliza, no existe. Así que, de cara a la galería y al mundo en general, que se ve que es lo que le importa al partido que nos gobierna, sólo existirá el maltrato letal y el que suponga hospitalización. Porque total... Si te pega es que te quiere mucho, ¿no?


He leído reacciones nada desacertadas que dicen que si lo próximo va a ser una guía para machotes sobre cómo pegar sin dejar marca o lesionar. Ya os digo yo que no hace falta, que el maltrato SIEMPRE deja marca, aunque no sean rojeces, heridas, moratones, sangrados, hinchazones... Y las marcas invisibles son tan o más duras que las que están a simple vista. Esas marcas son mujeres que llegan a sentirse inútiles, inservibles, menos que cero. Son mujeres que tienen miedo a ser quienes son, a ser libres. Las marcas también son niños y niñas con secuelas casi de por vida, de ahí que antes dijera que la nueva medida era contra la población española y no sólo contra las mujeres. Hijos e hijas con miedo, sin autoestima, disfuncionales o posibles maltratadores en el futuro...

Total, que a pesar de que hoy me espera una prueba dura y quería dormir bien y descansar, anoche me desvelé. Me dije que hoy intentaría no leer ni una noticia que me agriase el día, pero como os decía al principio, este mediodía tenía en el buzón el último número de una de las revistas que me llegaban por estar afiliada al sindicato de Enfermería SATSE. Y como la semana pasada me di de baja porque este verano me han dejado en paro, me he puesto a ojear los artículos de Mundo Sanitario y mi indignación no ha hecho más que crecer.

Primero me han recordado algo que ya había conocido por otros medios: en la última convocatoria EIR, por cada plaza de especialidad enfermera ofertada (936 en total entre todas las especialidades) había dieciséis opositores luchando por conseguirla. Si tenemos en cuenta este dato y pensando que como yo, habrá muchos que hayan decidido presentarse este año por primera vez, el año que viene seremos unos veinte por plaza y la cosa se pondrá un poquito más dura. Hacer la especialidad no es sólo una forma de mejorar en tu práctica profesional, de avanzar, de realizarte. Es una salida profesional a corto/medio plazo porque, a pesar de que especializarte no te asegura el trabajo después de la residencia, sí lo hace durante el tiempo que dura la misma. Además de estar formándote "a pie de cama" y tener tus talleres y tareas, estás trabajando en el hospital en el que hayas conseguido la plaza, por lo que para enfermeras como yo que aún no han tenido una oportunidad en la sanidad pública, esto supone una mejora de la puntuación que tenemos en los baremos de las bolsas de trabajo en las que estemos inscritas, además de una inyección de autoestima y para nuestra economía.

En mi caso también supondría la oportunidad perfecta para independizarme, ya que en Huelva hay poquísimas plazas para especializarse y ninguna de la categoría que yo quiero, matrona. Y tampoco de mi segunda opción, que sería enfermera pediátrica. Todo esto sumado a otro motivo más personal y emocional que tengo, así que imaginad las ganas y la motivación con las que estoy estudiando. La misma que deberían haber tenido los titulados y tituladas recién salidos en esta última hornada si no fuera porque otra de las noticias que me ha hecho torcer el gesto hoy es que ésta será la primera promoción directamente abocada al paro después de mucho tiempo. Si muchos de los que salimos hace unos años (este es mi cuarto verano desde que me diplomé) estamos en la tesitura que estamos... ¿Qué pueden esperar ellos que aparte de no tener experiencia, tienen que vérselas con gente cada vez más formada?

Paso las páginas y veo que la buena labor de una enfermera escolar ha supuesto la retirada del mercado de una chuche que provocaba problemas de salud en los peques que la comían. Se llama Beatriz Robles, trabaja en el colegio Marista de Zaragoza y el acceso inmediato que tiene a los niños y niñas de todo el centro le permitió detectar los diferentes casos y síntomas, notificarlos a Sanidad e Higiene de los Alimentos y conseguir que la golosina se dejara de vender.

(Beatriz Robles en una entrevista para Enfermería TV)

Es curioso pero, si mis datos son correctos, en Huelva capital el único centro escolar que cuenta con un enfermero (al que conocí hace algunos años) es el colegio Marista Colón, de carácter religioso y, obviamente, privado (o concertado lo que sea, vamos, que no es público). Es harto conocido el papel que podría jugar la presencia de un profesional de Enfermería en un centro escolar, hay estudios sobre ello (mi trabajo de Administración y Gestión de Servicios de Enfermería sin ir más lejos era un proyecto sobre esto), hay incluso másteres en Enfermería Escolar. Pensemos, ahora, en la cantidad de colegios de infantil, primaria, secundaria e institutos de enseñanzas no obligatoria a lo largo y ancho de la geografía española y en el número de profesionales que saldrían de esa situación de paro sí, paulatinamente, estos centros fueran incorporando a sus filas la figura de la Enfermera Escolar.

Y ya no sólo el beneficio propio de los enfermeros en paro, sino la tranquilidad de los padres sabiendo que en el centro habrá un profesional de salud que podrá atender a sus hijos de forma inmediata en caso de accidente, que los niños tendrán educación para la salud, los enfermos crónicos tendrán vigilancia... Esto también supondría una descarga de trabajo para los enfermeros de zona, ya que la enfermera escolar podría dedicarse a la vacunación de los pequeños o a la criba de enfermedades y síntomas determinando cuáles deberían acudir al servicio de urgencias y cuáles no. Pero bueno, las ideas muchas veces se quedan en eso, en ideas y en mi mano no está ahora mismo cambiar esto (cuando sea presidenta de gobierno ya hablaremos).

A estas alturas muchos se habrán preguntado que por qué he titulado esta entrada como "Día 1". Pues porque dentro de un rato tengo mi primera clase de spinning y es un día importante para mí. Pero de eso, quizá, hablaré en otro momento. Ahora me voy a poner las deportivas, un sujetador que aguante bien esta pechonalidad y me voy a sudar (más) un rato.

Espero que hayáis empezado con buen pie la semana,
a pesar de todas esas noticias que se afanan en amargarnos.

Besos con marca.

20 de julio de 2013

La Pena.

Hace unos días mi madre me contaba que una conocida está viviendo y trabajando en Estados Unidos con su novio. Por lo visto la chavala está harta de que le pregunten si la situación en España está tan mal como la pintan, si hay tanta corrupción, tanto ladrón, tanta mentira... Cuenta que a veces incluso le da hasta vergüenza decir que es española. Yo, con esto, me suelo indignar, porque me cae mal la gente que reniega de su tierra o la pone por los suelos o se avergüenza de decir de dónde es.

Suelo pensar que los sitios los hace la gente que vive en ellos y que en sus manos está, de alguna forma, el hacer de ese sitio un lugar agradable. Habrá pueblos, ciudades y países con más o menos historia, con más o menos patrimonio, con dirigentes más o menos honrados... Pero eso no implica que sus gentes no puedan ser amables o sus calles acogedoras. Si tú mismo tiras por tierra el lugar en el que naciste, en el que creciste, en el que vives o simplemente el que te acogió cuando tuviste que salir del tuyo por necesidad, no te molestes cuando alguien de fuera venga y lo desprecie, porque tú has sido el primero que no lo has defendido. O ya no hablemos de defender, sino de apreciar.

Yo, por ejemplo, soy la primera que me percato de todas las carencias que tiene Huelva (capital). Hasta hace poco históricamente hablando (1823) pertenecíamos al Reino de Sevilla y era lógico que "la capital" se llevara la mejor parte de todo. Por otra parte, hubo un fuerte terremoto en Lisboa en 1755 que destrozó buena parte del patrimonio arquitectónico de Huelva, además de cobrarse numerosas vidas tanto en Portugal como en España (sólo unas 1000 en Ayamonte, imaginaos) e incluso hasta en Marruecos. Y bueno, luego está la mano del político de turno que gobierne en Huelva (Partido Popular desde 1995), que no sé qué tienen en contra de haber remodelado y mantenido los pocos edificios con historia que nos quedaban, porque la mayoría acaban hechos escombros y dando lugar a nuevos edificios o a solares vacíos que lo único que hacen es "coger mierda". Y no voy a hablar de la ría y los sentimientos encontrados que me produce, porque daría para varias entradas y mi blog no va sobre esto. La provincia de Huelva es cosa aparte. Es bella a rabiar. Tiene sierra, gastronomía, vistas espectaculares, tradición... Tiene costa, dunas interminables, arena blanca y fina y tantísima luz...


Soy la primera que defiende a Huelva a capa y espada y que se partiría la cara si en sus manos estuviera el poder mejorarla. Me gusta su tranquilidad, su poder ir andando casi a cualquier parte, su Muelle del Tinto y su Puerto (aunque ahora una cadena de restaurantes lo haya acaparado tanto). Me gusta mi calle, tranquila cuando tiene que serlo y bien colocada para ser testigo de actos como Semana Santa, cabalgata de Reyes, manifestaciones de todo tipo... Tenemos casi de todo, aunque la oferta cultural y universitaria, por ejemplo, sea mejorable y aunque haya noches en las que el aire parezca que nos va a intoxicar. Y como Huelva, de un modo más general, me gusta España.

Pero llega un día en el que te encuentras con una noticia como ésta...


...y te entran ganas de replantearte todas tus creencias.

El estupendísimo gobierno formado por un puñado de inútiles que otro puñado de inútiles aún más grande nos impuso, aborregados, votando al PP sólo por querer castigar al PSOE, se escuda en motivos de austeridad económica para imponer su ideología en un tema tan controvertido como es el de formar una familia. En un momento histórico en el que buena parte de los países del mundo está dando pasos hacia la igualdad aprobando el matrimonio entre homosexuales, en España (ese país supuestamente tan influenciado por el "lobby gay", según católicosapostólicosromanosyespíritusantoamén) el gobierno insta a las Comunidades Autónomas a excluir de los programas de reproducción asistida a lesbianas y mujeres solteras, poniendo como motivo la falta de problemas para concebir. Además, restringe aún más las condiciones para parejas heterosexuales (edad de los progenitores y tener ya algún hijo natural, por lo que si el problema de infertilidad te ha llegado con algún hijo ya en el mundo, olvídate de darle algún hermano, no te lo mereces). Se amparan en que las Comunidades Autónomas que sí lleven a cabo estos tratamientos a mujeres solteras y parejas de lesbianas, pueden seguir haciéndolo si son capaces de demostrar solvencia económica, cosa que en el estado de crisis en el que vivimos, no creo que sea demasiado fácil.

Por lo tanto, los motivos son supuestamente económicos y no ideológicos. Claro que sí, campeones, claro que sí. No es homofobia velada, qué va, eso somos los del "lobby gay", que somos unos malpensados todos. Venga, hombre... Está más que claro que quieren imponer su modelo heterocéntrico de pareja, de familia y de vida. Que creen firmemente que una mujer que ha decidido formar una familia sin marido o una pareja de mujeres que se quieren y tienen la necesidad de llevar a cabo la consecución de ese amor formando una familia con hijos, no tienen el derecho de que el Estado les ayude a hacerlo. Y ojo, daos cuenta de que he dicho "formar una familia sin marido", no sin "un hombre". Porque esa mujer soltera y esas madres lesbianas tienen padres, hermanos, tíos, primos, amigos. Hombres a su alrededor que las quieren y las apoyan (no en todos los casos, claro, pero en general) y que serán los referentes masculinos de los futuros hijos. Si es que hay que ver estas lesbianas, encima de machorras, caprichosas.


Cuando el Tribunal Constitucional avala el matrimonio entre personas del mismo sexo poniendo al mismo nivel a los diferentes tipos de familia, el gobierno, un gobierno supuestamente democrático, no debería poder seguir coartando los derechos de las familias que ya son legales en todos los aspectos. Pero aquí estamos, señoras y algún señor que me lee. Leyendo día a día cómo siguen queriendo imponer, poco a poco, su forma de ver y vivir la vida. Se cargaron la asignatura de Educación Para La Ciudadanía porque hablaba, entre otros temas, de los diferentes modelos de familia. Y claro, todo lo que no sea padre, madre y muuuuuuchos hijos engendrados porque así lo quiere su dios (y ni se te ocurra usar el condón, si acaso marcha atrás y si tu mujer se queda embarazada o apechugas o te vas al extranjero, tú que puedes permitírtelo, ya que tus leyes también impiden abortar libremente) no se puede considerar familia.

El matrimonio, eso que ellos tanto defienden, tiene como utilidad, entre otras cosas, formar una familia. A veces las partes que forman un matrimonio no quiere tener descendencia, pero otras es lo que más desean en el mundo. Y ya no es simple deseo. Es necesidad, es instinto, es pervivencia. ¿Por qué tengo que gastarme un dineral en tener un bebé? ¿Por qué no puedo tener los mismos derechos que el resto de personas? ¿Por qué no puedo tener acceso gratuito a un avance médico si existe la posibilidad? ¿Por qué formar una familia, para personas como yo está visto como un capricho y para el resto es una simple necesidad? Y no me vale que nadie me diga que podría haber elegido ser heterosexual y haber tenido hijos de la manera tradicional porque ser homosexual no se elige. Se elige vivir o no como gay, lesbiana, etc., pero eso no cambia lo que se es ni lo que se siente. Y pobre del que elija vivir como algo que no es. Ese argumento ya está muy manido y devaluado, de verdad, nadie me va a convencer con algo así.

Por eso, no es vergüenza por ser española lo que siento a veces, con este tipo de temas. Nunca diría que me avergüenzo del país en el que nací, aunque sí lo haga de muchos de los indeseables que lo pueblan. Es pena lo que siento por España. Pena porque haya gente que no pueda desarrollar su vida de forma plena, tranquila y feliz. Pena porque haya gente que quiera seguir controlando la vida de los demás sólo porque se salen de lo que un día algunos quisieron establecer como norma. Pena porque me siguen queriendo convertir en una ciudadana de segunda o tercera clase. Pena porque el Estado, en lugar de protegerme y velar por mis derechos, me pone las cosas aún más difíciles... 

Pena.
Al parecer este es el verano de la pena...


Besos con marca.